Un poco de esto, un poco de aquello; de cómo se mira el mundö por la niña que vive dentro de mis ojos; de cómo concibo el propósito de la vida... del color de las cosas y de muchos mamotretos propios de la mano Izquierda de Unna.
domingo, 28 de diciembre de 2008
RefOrma definitoriä
Epifanía sustancial
lo que queda atrás, y extendiendome a lo que
está delante, prosigo a la meta, al premio del
supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
En el marco del fin y el comienzo, a guisa de contemplación reflexiva, es posible vislumbrar todo un constructo de utopías y sueños, que se pierden en la búsqueda del propósito supremo para el que fuimos creados. El panorama venidero es, en cada caso, una niebla espesa y necesaria que se aclara con el sucederse de los tiempos y así, obligados a caminar por el metafórico valle de sombras, afianzamos los pasos en la meta última, el ejemplo escrito de quien vivió su propio evangélio, tan solo para descubrir que la nota de la esperanza está aun en aquello inimaginable que aguarda frente a nosotros.
domingo, 21 de diciembre de 2008
...De leträs a textÖ... [reflejo mínimo]
La psique también se ha adaptado a esta nueva forma de ver las letras: ordenadas una tras otra, en perfecta simetría y autocorrección implícita. Sin el necesario escribano que agregue un ápice a la idea misma que se forma y moldea en el transcurso del movimiento dactilar.
Es posible afirmar entonces que la palabra se ha cedido, sólo un poco, para pecisarse ahora de forma inédita y electrónica.
GuiñÖ
......como es negra la noche errante y perpetua, de senos exorbirantes y nobles.
Obcecada en el fondo, busco un punto de referencia que me encuentre en el vacío frívolo de tus pupilas entornadas... y oscilo vacilante en lo que pienso, es el centro mismo de aquel pequeño universo en que habito, porque existo.
Es entonces cuando advierto aquella luz; pequeña, distante y resplandeciente... que es y no es en un juego de tiempos fijos... Que, de forma involuntaria, marca la pauta perfecta para recrear el mundo externo, desde aquel sitio en que brilla y brillo, através mio y suyÖ.
Desapegö
Desapego por aquellas cosas que fruncen el ceño y arruinan las utopías; por las horas que no fueron y se recrean en la mente con la posibilidad de haber sido. Desapego de lo material que sobrestimado, aminora los valores humanos como la amistad o el amor...
Desapego, desprendimiento, desprecio y autoconcepción que sólo me ayudan a caminar dos o tres pasos sobre la arena. Así, la vida compleja se presenta como la utopía de quienes no tienen claro el camino...como la contemplación de un instante y la nostalgia del eterno tiempo. Y el desapego se constituye en la pieza fundamental que nos premite poner las cosas en perspectiva, suspirar hondo y seguir adelante.
viernes, 12 de diciembre de 2008
Pensar en NädA
Nada, es el miedo a la muerte misma para los escépticos y, por oposición, el destierro para los creyentes. El olvido, la desaparición y la ceguera.
.... Luego entonces cuando se piensa en nadä, hay mucho que se está pensando en realidad....
jueves, 11 de diciembre de 2008
EncuentrÖs
Él desconocía mi existencia entonces, como yo ignoraba que, aquella noche en que lo pensé frente al mar, él imaginaba que en algún punto del mundo había Unnä para él, y no necesariamente como él.
Pensé día y noche en Älguien cruzando la calle frente a mí, topandome por accidente en el café del centro... jugando a la espontaneidad de la coincidencia. Älguien, en cambio, pensó en que Unnä fuera atipicamente bella, de bufandas largas y pelo enmarañado.
Hace unas noches me soñé sentada frente a la ciudad iluminada, en escalones interminables. A mi lado Älguien me contemplaba con estuprefacción.
Preguntó justo en el momento en que yo desperté y... despertó.
Compañía VictorianÄ
Al fondo de la oficina tapizada en rojo, una mujer delgada se encontraba llorando encogida de hombros con las manos envejecidas sobre el rostro.
-No llores, dijo con firmeza, tú misma me has convencido de lo mucho que perdemos aquí. El crecimiento ya no puede darse en sociedades, hay que fundar individualidades productivas.
-Pero este era el sueño de toda una vida
-Pero no funcionó. Ahora mismo haremos el aviso oficial.
-Hazlo tú, dijo ella con voz casi imperceptible, yo no quiero nada.
-Vamos, dijo una vez más con paciencia, no te pongas así, pareces una niña tonta. Tu capital está intacto ¿Qué te apura? Primero me hablas de que la fábrica se cae a pedazos y el uso de la inversión, y ahora, de pronto, me sales con esto... no te entiendo.
-Lo que pasa es que la fábrica da un sentido especial a mi trabajo, a mi vida, a mi...
-Perdóname Elisä, la decisión está tomada. Ya encontraremos todos otra forma de vivir. Y quizá puedas comenzar algunos de los proyectos que han quedado pendientes.
-Te lo suplico Manuel, dijo ella abrazandose a sus piernas rígidas, no cierres la fábrica... no este año, probemos este año.
Manuel la miró desde arriba con su rostro inexpresivo y la levantó con sus manos tibias para abrazarla larga y profundamente. Ella se aferró al cuerpo con fuerza y escuchó así su voz inquebrantable diciendo en el altoparlante:
"La fábrica está en bancarota. Lo sentimos mucho: pasen por su cheque de liquidación a la cajay desocupen el edificio... hoy mismo"
-Pero Manuel...
-La demolición será a las ocho en punto. Asegurate de que esté todo listo para entonces.
Elisä quedó sola en la habitación ruinosa y húmeda. Los empleados desconcertados preguntaron cosas que nadie respondió y poco a poco, fueron desalojando la fábrica hasta que el eco del vacío llenó cada rincón.
Hacia las ocho, Manuel levantó los ojos frente al edificio para contemplar, por última vez, el desértico complejo. Luego de lo cual dio la orden para derribarlo. Todo fue tan rápido entonces, que apenas pudo notar el cuerpo delgado de Elisä, asomado a la ventana de la oficina, unos segundos antes de que el edificio se desplomara y una cortina de polvo blanco cubriera el lugar.
jueves, 4 de diciembre de 2008
FragmëntÖ diminutÖ
-¿Está segura?-
………………………….-Sí.-
El monosílabo recorrió la habitación y un silencio absoluto llenó la sala. Los asistentes contemplaron el inusitado evento, extasiados ante aquel extraordinario acto de valentía. Nunca antes había sucedido que alguien prefiriera la muerte antes que recibir el don de lenguas.
viernes, 28 de noviembre de 2008
BëlleZa: las cOsas como sÖn
El juicio emitido a aquellos que han hecho menos a otrOs, en el paso de la historia, es tan fuerte [he ahí toda nuestra declaración de vergüenza ante los actos barbáricos cometidos contra los judíos en la segunda guerra mundial]; pero nuestras acciones diarias son tan similares, después de todo... siempre se comienza por la discriminación a pequeña escala. Bien se ha dicho que la falla de todo sistema se refeja en el punto más pequeño del mismO... y es que somos tan especiales... tan quisquillosos cuando se trata de decidir qué es lo bello... lo estético, lo pasable, lo permitido. Lo feo es lo diferente, lo común, aquello que quizá nos definió en sus orígenes.
Y yo me pregunto si es posible cambiar esta ideología: este modo de ver lo que nos rodea.
Porque resulta fácil etiquetar todo lo que nos rodea, cuando nuestro anhelo es parecernos a la hermosa modelo que se mueve sobre la pasarela, a la actriz que sale junto a Gael... que importa mucho si el otro hace buena pareja con uno, si las fotos son de revista... si los niños salen bellos y se mejora a la familia.
Qué es esto? Cuál es este enrarecido patrón que nos obliga a juzgar por lo exterior a otros? Somos nosotros mejores si el cuello es más largo y los ojos claros?
Veo frente al aparador de las tiendas de moda... a maniquies altas... blancas... finas... esbeltas, delgadas, flaKas, esqueléticas.... de pestañas largas y miradas altivas... los ojos que se posan en ellas brillan, anhelan; se sienten inspirados y buscan a cada paso cubrir el prototipo de ropa, cuerpo, cara y personalidad. La pérdida de lo genuino por lo "estéticO" parece un monstruo gigantesco que debora todo aquello que se le atravieza. Que contamina cualquier ideología.
El mundo caro.cara excluye al individuo "común"... y le enseña a excluirse así mismo... a devalorarse y revaluarse bajo los tratados y condiciones de otrOs pocos.
.Entonces así es esto: los más por los menOs diciendo como es todo?... no lo creo.
Habría entonces que ver las cosas como sOn: volver a contar con nosotros mismos o quedar en la mayoría excluída y excluír así a la minoría excluyente, en una concepción nueva en la que obtener siempre lo mejor se convierta en una colectividad, más que sanguinea o afectiva, humana.
martes, 18 de noviembre de 2008
Negación
En mis ratos libres busco algún video estúpido en Internet o compro una película en mi sistema de cable satelital. La vida es muy poca cosa para disfrutar todos los beneficios que el dinero pueda comprar. Es en este punto en que reparo que hay que tener dinero para vivir así; como alguien civilizado, como alguien normal que sólo aspira a dar un mejor nivel de vida a su familia, a los suyos. Por ello me es necesario pagar un elevado seguro de vida, para que a mi muerte aquellos que llevan mis ojos y ADN sigan teniendo la posibilidad de ser felices. La felicidad es muy cara por estos días.
Pienso y repienso cómo habrán hecho los sujetos de la antigüedad que no tenían la posibilidad de un auto, un avión o un celular… imagino lo infelices que fueron sus vidas y siento compasión por ellos. Sin ropa de marca y patrones estéticos inaccesibles la belleza me parecería una ilusión absurda y ordinaria.
De modo que el mundo se ha vuelto complicado y plástico: los niños nacen valuados por la riqueza o pobreza de sus padres, ciudades o países. No existe ya nadie que pueda vivir sin necesitar un centavo para ser exitoso. El éxito es un concepto claro al que cualquiera, con tres dedos de frente, debe o debería llegar para ser mejor… para salir de la mediocridad colectiva… para aplastarla y fundar empresas, iglesias y centros comerciales. Un pequeño mundo en que todo viene en empaque individual, con la posibilidad de agrandarse de acuerdo a las posibilidades. He ahí las vacaciones en crucero, los tours a lugares exóticos que exhiben otras culturas como novedades carnavalescas: la óptica económica como premisa de vida.
Podría haber otro modo de vida… uno que tomara en cuenta las necesidades de otro. Pero el imbécil que me habita no sabe qué es la otredad, desconoce cualquier concepto ajeno al sistema económico mundial. Busca su propio bien… lo procura a costa de lo que sea. Pelo brillante y sedoso, la vida como jamás la habías visto, el auto de tus sueños, la seguridad de los que amas, la comodidad a un botón de distancia, sonido envolvente, cambiar de hobbie cuantas veces se quiera, el secreto de la belleza, el mejor amigo (un objeto inanimado), obedece a tu sed, no dejes que te atrapen… la vida es joven. ¿Quién puede pensar en alguien diferente a si mismo con imperantes como estos? ¿Quién puede ser feliz sin una Hummer, Palm, sopas instantáneas, reproductores costosos, cámaras fotográficas, cámaras de video y teatro en casa? No lo concibo, ni parece figurar en los estereotipos recurrentes nadie que no se sujete a esta norma. Consumirlo todo es la ambición, poseer, tener y guardar para la posteridad. Para el despojo involuntario y la corrupción sistemática de mi propia persona.
El imbécil me muestra su visión del mundo en el risco más alto de la montaña, me la obsequia junto a las naciones de la tierra, y en verdad entiendo su lógica… sólo que me parece algo inhumana, egoísta, sórdida y maquiavélica.
viernes, 7 de noviembre de 2008
ÄmÖr-ëS
lunes, 3 de noviembre de 2008
Dependencia
Pienso ahora en el miedo que hay en no cumplir un propósito y me aferro al sobre cerrado frente a mi asiento; en él está el futuro inmediato y el incierto... como en un manuscrito que podré leer en el final de los tiempos. Cuando cien años hayan consumido a Macondo y no se oiga más ladrar a los perros.
Tafé
martes, 28 de octubre de 2008
El UniversÖ en la duchä
PasadÖ
domingo, 26 de octubre de 2008
De la reformÄ impuestä
Lo peor es que los medios han logrado su cometido, adormeciendo al público que, ingenuo, se queda temeroso en su casa, con las pobres imágenes que ellos les proporcionan. Así es esto de la democracia, un idílio que sostiene a los poderosos.
He estado conversando con personas que se encuentran felices de que México crezca, como lo dicen los comerciales del gobierno federal. Y también con personas que utilizan su religión como el pretexto perfecto para desentenderse del mundo: "estamos en el mundo, pero no somos del mundo", citan, yo me pregunto si eso justifica la apatía que tanto beneficia a nuestros maquiavélicos representantes. Me pregunto si Jesús mismo hubiera sido indiferente ante tamaño atropello. Yo creo que no. Yo creo que el cristianismo de Jesucristo es la constante búsqueda por el bienestar ajeno... no hay lugar para cobardes que navegan con bandera de pacifistas en el reino de los cielos.
Es necesario levantar la voz y externar nuestra molestia para ser un poco más humanos.
Sobrë el seguimientÖ y la justicia
¿De qué tienen hambre los que se dicen seguidores de Jesucristo en nuestros días? De “bendiciones”, quieren tener un lindo hogar, una excelente esposa o un marido soñado. Los cristianos de nuestros días quieren tener hijos e hijas obedientes, que sean estudiantes de éxito, “que nos llenen de orgullo”.
¿De qué tienen hambre los que se dicen seguidores de Jesucristo en nuestros días? De reconocimiento. Quieren ser personas de “éxito”. Un pastor mide su éxito por el número de personas que reúne en su congregación, así que hay que “ganar” más gente, enteramente como si fueran mercancía. Hay que procurar salir en los medios de comunicación. Hay que relacionarse con las autoridades y con la “alta sociedad”. Dicen que el artista vive del aplauso, así que hemos inventado que haya “aplausos para el Señor”, pero secretamente disfrutamos que haya muchos aplausos por lo que hacemos y decimos. Jesucristo diría: apláudanles más… “ya tienen su recompensa”.
Jesucristo ofrece una bienaventuranza para aquellos que tienen hambre y sed de justicia, así que seguramente esperaba que sus seguidores tuvieran hambre y sed de justicia.
Jesucristo esperaba que sus seguidores tuvieran hambre y sed de justicia… sólo ellos estarían dispuestos a negarse a sí mismos, tomar su propia cruz e ir en pos de él.
viernes, 24 de octubre de 2008
Cocinar Ö no cocinar
La opción lógica propone que me convierta en ama de casa, una mujer cuya aspiración máxima es encontrar un efectivo lava trastes y un limpiador de alfombra que me deje más tiempo libre para pensar en la comida. Pareciera que se espera siempre de la mujer aquello que no requiere cerebro. ¿Qué tan difícil es aprender a barrer? O ¿Poner sal a la comida? Generaciones completas de mujeres que no se atreven a soñar fuera de los límites de su hogar, que abandonan cualquier pretensión individual para seguir a su hombre hasta el fin del mundo. Quizá en esto consiste la vida en este país. En tener hijos varones para que hereden el nombre del padre e hijas para que cocinen, laven y planchen; para heredar a ellas el ancestral conocimiento de la sirvienta abnegada y sumisa que merece la pena detrás de todo gran hombre… siempre detrás.
Cocinar o no cocinar se convierte entonces en toda una elección de vida. Cocinar es cumplir, no hacerlo es seguir una extraña filosofía que parece amenazar la existencia misma del amor y la felicidad. Es tener el hogar perfecto o ser vetada de por vida como una mujer incapaz de formar una familia sólida. Imitar a tu madre y suegra o verte reflejada en todos los matrimonios fallidos de la tierra. Estar condenada al fracaso o vender mi alma por un plato de lentejas.
Me pregunto si en esto consiste la vida al final de todo.
Guardar silenciÖ
Hace algunos meses perdí la voz. Primero como la evidencia irrefutable de un cambio climático y luego, como testimonio viviente de que hablo demasiado.
Guardar silencio se convirtió entonces en un estatuto inapelable; callar mi voz una y otra vez, para dar paso a la de alguien más; para argumentar solamente aquello que soy capaz de articular y luego volver al estado inicial, sin el cual no existe la profundidad. De este modo, las pausas que denotan mi necesidad por expresar lo que pienso, se convirtieron en el razonamiento lógico y espiritual en diálogo constante.
Volví entonces al mito primigenio: el hombre sin el habla que sólo gasta su existencia en meditar; en la comprensión de su realidad desde dentro. En hablar con Dios. Sin el ruido de mi propia voz haciéndome compañía, el soliloquio de la individualidad humana que busca dejar constancia de su paso, desaparece.
Guardar silencio se convierte, finalmente, en el reflexivo estatismo vocal en el que se encuentra la pauta necesaria para replantear el camino, reformular el presente y dibujar el futuro.