domingo, 30 de agosto de 2009

Que me voy despidiendo señores!


Ya me voy a las montañas de mis sueños
Me voy a otra tierra, fría y lejana
De historia, de versos y de gatos gordos, peludos y negros....
con lo que odio los gatos
Me voy lejos, a respirar profundo la biblia
A guardar silencio y parlar en forma incomprensible
Me voy, en fin, a la aventura
Porque no es bueno dejar de hacer algo nuevo
Sigo el camino, lento pero seguro,
[Con los mismos viejos tenis y la mochila verde]
Persiguiendo un sueño

Me voy señoras y señores...
Parte de mi corazón se queda con vosotros
Para añorarles en las noches de cocoa y narices frias
Parte de mi corazón se va, para compartirles lo que mis ojos miran
Para aprender del mundo y sus contornos
Para vivir, en fin, una vida dentro de otra

sábado, 22 de agosto de 2009

Tonalä

Quisiera estar allá, donde está el mar, frente al infinito de los hombres antiguos y el primitivo instinto de caos creativo.

Cómo deseara yo leer un libro en las costas frías del agua salada y mecerme tranquila sobre algunas cuerdas bien equilibradas, escuchar música... sentir la brisa en mi rostro, pegada con los granos de arena a mi mejilla...

Pero más anhelara visitar a mi abuela, dejada atrás por el descuido y la cotidianidad, bajo un ángel del silencio que resguarda su tiempO infinito y parsimonioso. Llevarle una planta viva, llena de verde y lila para darle color a un lugar tan lúgubre. Para iluminarle las tardes tibias y los días grises y sordos, entre muertos que no cocinan nunca para demostrar su amor.

Me gusta imaginar que en la playa älguien puede hallar, al paso de un ángel, el silencio suficiente para conocer a mi abuela.

lunes, 17 de agosto de 2009

De tardes a tardes


Hoy ví en el cielo a dos jirafas enamoradas, que corrían por el campo
Las ví flotando, como suspensas en el matinal aire de las montañas,

contando sus segundos juntas y pensando en futuros inexistentes
Al momento, las girafas fueron zancos, en los pies de un gran payaso

Luego...dos elefantes de trompas entrelazadas
Y al final, dos tristes canes, de colas bajas y orejas encrespadas

Hoy vi en el rojo y anaranjado, un rosa tenue, o un morado apagado,
de un cielo razo, que fue callendo sobre mis ojos, poco a poco...
Como caen los rayos de sol cuando se encienden las estrellas

Que no muera la imaginación...
O el cielo se hará una masa gris que nadie quiera mirar
Y se hará imposible pintarnos y crear
...fantasías diminutas o algún extraño lugar...
Me quedo con Peter Pan, con los inmaduros, con la reflexión

miércoles, 12 de agosto de 2009

Cambio de casÄ

Nos mudamos aqui hace varios años. Mi papá obtuvo un acenso en el trabajo y partimos a la nueva ciudad colonial que ahora nos tiene por residentes. Mi madre nos dijo que tendríamos que acostumbrarnos a esta nueva vida, que sacáramos de nuestra cabeza la idea de ser diferentes, que todos éramos iguales.
La casa no nos gustó, al menos no a mi, estaba demasiado retirada como para salir caminando y no conocíamos a nadie. Los primeros meses tuvimos visitas de personas que nos quieren, pero como luego pasa nos fuimos distanciando poco a poco de ellos, hasta olvidarlos.
Así conocimos a Doña Mariana, que se queja de rehumas todo el tiempo, y a su nieta Rocío, una pequeñita de ojos grises que siempre está contenta. Pero con quien mejor me llevo es con Josefina, la mujer más vieja que he conocido. Su casa es hermosa, gusto de estar en ella por horas y me cuenta de las cosas que antes habían y que hoy han desaparecido: es fascinante.
Muchas de estas tardes grises de julio me agarra la noche en su casa y me quedo a dormir aqui, en su mansión de flores y mármol. Con el paso del tiempo, he ido olvidando aquel accidente tan desagradable del que creímos no salir jamás, los constantes ladridos de los perros, las horribles lápidas que anteceden la entrada de la casa e incluso mis manos blancas, frías y muertas.

Para vivirte mundÖ

Qué ganas tengo, mundo, de escribirte en estas letras
De llevarte de los ojos al texto, para luego compartirte con aquellos que no pueden verte
Qué ganas tengo de leerte un cuento
De sentarme un rato a platicar de lo que has vivido; de lo que piensas
Ganas de oirte hablar de la nada y de los tiempos remotos en los que las mujeres no transitaban por aqui, cuando el hombre no existía ni aún siquiera en tu imaginario

Te veo solo, abandonado a tu suerte lastimera
Herido por tus hijos que se han dado a la tarea de matarte poco a poco, para que no les destruyas; gimiendo insatisfecho por la necedad de estos tontos que te habitan y siento pena

Cómo deseara llevarte conmigo a alguna galaxia lejana
A un nuevo sistema de soles, en que danzaras al compás de dragones voladores y sirenas engañosas
Donde conocieras al amor en el cielo limpio y las noches claras, iluminadas por el brillo de millones de estrellas

Y ahí, en un punto desconocido, bañarme en tus costas de espuma blanca y pura
Rebozando de gozo y vida

lunes, 10 de agosto de 2009

JericÓ



Cómo es que todo apunta hacia la guerra, hacia la muerte de los más para el engrandecimiento de los menos... a la destrucción, al egoísmo, al despojo. Que todo lo que somos, resumido en las historias viejas de glorias pasadas, nos lleve a la dominación del hombre por el hombre.; que nuestros encuentros con los dioses nos hayan incitado a la guerra; guiado a la montaña Armagedón... que nos haya dado la victoria.
¿Y los gritos de aquellos inocentes que fueron quemados? ¿De aquellos pacifistas que buscaban crear vida en medio de la mortandad, que en medio del día destruye? ¿Qué de los caidos?
Me pregunto ahora si es posible que los ojos pasen por las letras de la historia documentada sin llenarse de lágrimas, sin sentir el dolor de los menos y la pérdida de generaciones e historias completas, sin que el barbarismo de la humanidad nos vuelva a la misericordia y a la consciencia. Tanto se nos ha enseñado la lectura razonada de una historia barbárica, en la que el Dios de pacto, que guía al pueblo a la vida en comunidad y amor, es el mismo que le lleva a la batalla, que perdimos la capacidad de ver que nada tenía que ver una cosa con la otra. Me es más fácil ver al hombre hiriendo a diestra y a siniestra, por si solo, encontrando justificación a su mal en palabras difusas... revistiendo el dolor con mandatos supremos.
Luego entonces, habría que leernos con más criterio y con menos idealismo, con un poco de suerte, a la vuelta del tiempo que gira, seremos un poco más divinos.
Cuánta maldad y sangre esconde la victoria

miércoles, 5 de agosto de 2009

CharlÄs desmanteladaS

Me he largado a alguna parte del mundO para conversar un sueñO.

Me he salido, largo rato, largo y tendido, para detener el tiempo en lo que puede ser un instante; para escuchar del relato aquel de la muerte de Golfrido en los ojos de un niño; para comentar de la casa grande de portones ruidosos y árboles gigantescos a la que ya no voy, para ver nacer la realidad construída sólo desde los ideales.
En fin, me he movido de un espacio a otro para hallar campo en la ciudad y verde en el amarillo cotidiano de los días sórdidos, donde algún sabueso extraviado ladra desmedidamente y una araña construye un telar tan grande como el lienzo mismo en que se pintan las ideas...

martes, 4 de agosto de 2009

Mimetismo

En mi particularidad danzante he encontrado la dicha de los vuelos bajo la lluvia de mayo.
La dicha de la nocturna ronda contemplativa frente a la luna y los amaneceres naranjas, rojos y morados que se dibujan en el fondo del horizonte.

En mi singularidad y simplismo, he contemplado los colores de mis alas frágiles y he advertido que son una irrupción abrupta en los negros grises del pensamiento monocromático
Pero en estos días, de trazos firmes y búsquedas amenazantes, me poso en el tonco hueco y me quedo quieta, dejo que mis alas se acostumbren a la forma, al espacio y al color.
...Poco a poco desaparezco en su forma y me extingo...


lunes, 3 de agosto de 2009

Sólo lo necesario

Se te ha dicho que tomes sólo lo necesario y has decidido llevártelo todo. Lo que saciara tu hambre, sí, pero también lo accesorio, lo vano, lo futil, lo fétido y lo pestilente. Porque no imaginaste que sólo lo necesario pensara en todos. Sólo pensaste en tí... y tomaste rápidamente las cosas y las engarzaste a la maleta y corriste lejos, para no tener que compartirlo.
Corriste toda la mañana y toda la tarde, sin detenerte si quiera para contemplar la puesta de sol o el cambio en el oleaje del mar, sólo corriste y buscaste, con la poca luz que quedaba, una cueva grande y portentosa que pudiera servirte de refugio para cuando los otros vinieran en busca del pan. Pusiste también en las afueras un poste al cual ataste la declaración de posesión, para dejar en claro que aquello también era tuyo. Era tuyo porque tú lo habías visto en aquella hora, aunque ya estaba desde la fundación del mundo, y te refugiaste así de todo lo que te rodeaba para disfrutar, de una vez y para siempre, de las maravillas de la posesión humana. Finalmente te hiciste, con la tela que llevabas puesta, una comoda cama, y comiste, y te saciaste, y reposaste entonces, y sólo entonces, feliz y satisfecho de tu astucia.
Y sucedió que cuando el alba se levantó de mañana, viniste reposante y gozoso al lugar en que habías dejado tus panes y los hallaste agusanados y pestilentes. Incomibles, inserbibles, inmundos. Y gemiste de rabia, porque aquello que era tuyo ahora tenía que ser desechado. Saliste de la cueva buscando ayuda y he aquí el mar había cubierto los caminos de vuelta. Estabas sólo, de soledad y egoísmo, con todo aquello que a nadie más servía, en aquella isla infértil.

Si tan sólo hubieses tomado aquello que necesitabas, nada más que eso, habrías aprendido que lo que se comparte da vida y lo que se guarda se pierde...

De tanto en tanto

De tanto en tanto me veo melancólica a la orilla del río
Me veo de manta blanca y fresca bajo el sol de agosto,
Pensando en mi abuela: vieja, sabia y elegante, en una casa de patio grande y un árbol de tamarindo que se extiende sobre el cielo dando una sombra reposante

De tanto en tanto imagino que vuelvo, como las hojas en otoño, al pueblo de mi madre y de mi abuelo
Que le visito en su eterno reposo de flores frías y secas y le llevo las nuevas de la familia
Que le cuento, como sólo yo se hacerlo, que mi prima se ha casado con un idiota de sombrero corto y que la beba le ha salido hermosa
Que Ele se quiere volver de la ciudad al pueblo y que Faby, la mayor, tiene un nuevo centro de mesa con manzanas rojas y amarillas que huele a campo
Le cuento, en esto que pienso, que mi abuela sigue triste por su partida
triste de gravedad y de llanto
Que los ojos se le fueron poniendo grises y los relatos se le terminaron
Que la casa se llenó de polvo e historias viejas que se niegan a abandonar el pórtico

De tanto en tanto sólo pienso en el silencio de los momentos pasajeros,
que se eternizan en el cuarto de los recuerdos
Que sólo llegan como oleadas purpúreas hasta mis ojos
y se asoman, y reviven mis desconsolados momentos de estatismo metafísicO,
mientras imagino la ausencia de la muertë

Relatos del desiertO

Orad sin cesar

Un joven aprendiz se acercó con respeto a un padre del desierto y le dijo: Abba, ¿cómo cumples tú el mandato de orar sin cesar?
El Abba le miró con ojos de compasión y dijo: por la mañana hago mis canastos en silencio y mientras trabajo pienso: Señor ten compasión, señor ten compasión... ¿te parece esa una oración?
El jóven dijo nervioso: si Abba, es una poderosa oración. Entonces, prosiguio el Abba, cuando termino de fabricar mis canastos voy a la ciudad y los vendo, doy entonces gracias a Dios y pido, señor ten misericordia. Con el dinero que gano compro el pan del día y la sal, sólo aquello que necesito, y lo que me sobra lo doy a aquellos que necesitan. Finalmente regreso al desierto agradeciendo al Padre, pidiendole que tenga misericordia, y me acuesto para terminar el jornal. Cuando yo duermo aquellos que han recibido dan gracias a Dios por su misericordia. De este modo, todo el tiempo estoy orando.

El jóven se alejó entonces pensativo de aquellas verdades y volvió a su casa.