martes, 23 de febrero de 2010

En las malas

Cuando dijimos que estaríamos juntos en las buenas y en las malas, en verdad no pensabamos que las malas serían malas. Nos imaginabamos una leve ventisca que apenas nos despertara rabia... nos imaginabamos nada que pudiese separarnos siquiera un poco. Yo le dije de mis pretenciones de justicia social, sin esperar que en verdad me encarcelaran por diez años y él me dijo que no tenía miedo, esperando jamás tener que demostrarme su valentía.
En fin, fuimos sinceros con esperanza, o dijimos las cosas a medias, porque a nadie le gusta imaginarse metido en una situación en que se intenta ser positivo en medio de una tormenta de problemas. Pero en la práctica, las malas fueron el pan nuestro de cada día, problemas externos nos tuvieron lejos, como no pensabamos pasaría. Ele me decía.. hay algún propósito en toda esta distancia. Y de verdad me preguntaba por qué siempre era así con las cosas idílicas. Por qué todo tenía que pasar por la crisis para probarse a si mismo. No obstante, en el punto en el que se hacen las apuestas de vida, el epifánico punto en el que decide si se sigue caminando o se descanza, mi apuesta fue por quererle todo y luego de la tormenta, porque toda tormenta termina, un tanto más...

lunes, 22 de febrero de 2010

Mi ciudad

Hoy recorrí la ciudad... larga en su calle principal y llena de gente que deambula por las avenidas bajo el intenso sol de febrero. Aunque aquí el sol siempre es intenso. La recorrí de punta a punta, viendo con atención aquellos lugares nuevos, los viejos que se han reinventado para cambiar su funcionalidad y los viejos, viejísimos, que se han perpetuado ya como un monumento a lo clásico de lo inutil que no puede removerse.
Descubrí el parque central, que en algún tiempo fuera un sitio de reuniones dominicales familiares, en que los payasos hacían sus exibiciones y las muchachas que trabajaban entre semana salían con sus enamorados a pasear, tomadas de su brazo, luciendo sus mejores ropas. Tiempos en que quizá se consideraban respetuosos los edificios de gobierno y el kiosko era verdaderamente un punto vespertino desde donde se podía charlar. Pero ahora el parque es diferente. Luce nuevos colores en sus edificios viejos y alberga, en el centro, un mercado gigantesco de comida, chacharas y cosas, que ridiculiza el espacio público en que se llevan a cabo las más "importantes" desiciones gubernamentales. Así, las personas se pasean por el parque oliendo las carnes de res y cerdo que se ofertan a voces, y seleccionando las tallas de su preferencias para poder comprarlas.
Un poco es así, todo en la ciudad se ha vuelto el negocio de un negocio, o una enorme sucursal de proporciones transnacionales que sólo embauca a las personas para que compren más y más cosas.
Hay muchas cosas nuevas en las versiones de ciudad que uno recorre día con día, iglesias que se tiran y se levantan majestuosamente, con dinero sacado de las ofrendas de los pobres, policias que te detienen por infracciones menores esperando que les des un soborno, personas intentando verse siempre a la moda, aunque sea absurdo, personas pidiendo limosna, personas tratando de sobrevivir... personas y más personas en manifestaciones masivas dignas de levantamientos sociales, pero plantadas frente a las cajas, en las tiendas departamentales en las que todo es caro. Sacando cosas a crédito, paseandose orgullosas con bolsas nuevas llenas de cosas que no les hacen falta realmente. Personas fastidiadas del calor, personas fastidiadas de la vida y bancos que fastidian las ciudades con sus cuotas elevadas. Chicos en la calle que trabajan limpiando parabrisas, chicos que trabajan cantando canciones y chicos que trabajan robando. Ellos son criminales, por arrebatar de mala manera algo que generalmente el comercio arrebata con dulzura y gentileza.
En fin, una ciudad completamente plena se apareció ante mis ojos... dispuesta a ser devorada por mi, por cada uno de los pasajeros del camión de ruta que la atravieza una y otra vez mientras cambia.

sábado, 20 de febrero de 2010

Libertad de expresión

*Limitada a las primeras diez palabras emitidas por conversación...

Vivimos en el tiempo del "cambio", de la reconstrucción del imaginario colectivo, de la "memoria histórica", que no ha sido más que utopía; el tiempo de la revalorización de la mujer en su roll social, de los sueños que pueden ser reales y las realidades que parecen sueños. Del sueño americano, que sólo refiere a Estados Unidos, del sueño europeo, que sólo refiere a los paises del norte, del sueño suizo, que sólo compete a los suizos. En fin, vivimos en la época de la gran depresión económica... tiempo en que suenan las palabras: recesión, remesas, pandemia y crisis como el lenguaje cotidiano de los entendidos.
Vivimos en pleno siglo XXI, cuando los reyes son personajes de pacotilla, los presidentes son empresarios y los empresarios son los dueños de la tierra. En el que la protesta es un recurso maldito y la pobreza está criminalizada. Porque es un delito ser pobre en un pais cuya deuda externa supera los 75 millones de dólares. En un mundo que publica en Forbes los rostros de los hombres más ricos del orbe, sin importar si la forma en la que ellos se han enriquecido es responsable de la miseria y desgracia de otros.. tiempo de personas famosas que incursionan en el narcotráfico, de políticos que olvidan lo que dicen al pueblo para ganar minorías pudientes, de personas que no escuchan y no leen, porque es el único medio que tienen para vivir... porque piensan que no pensar es siempre más saludable y cómodo. Personas condenadas a sufrir los abusos de los opresores a cambio del estatismo, opresores dispuestos a seguir saqueando a diestra y a siniestra... un mundo de "yo no tengo la culpa de..." donde la libre expresión es igual a la libre acción, a la libre no acción... a la libre impunidad... libre expresión como máxima declaración de rapiña, colectiva y particular, jamás concebida.

Mi abuelo, un viejo gringo, me decía que debo estar feliz por no haber nacido en los tiempos de la guerra, en los tiempos en que se perseguía y obligaba a las personas, donde cualquiera mataba a cualquiera a plena luz del día. Donde las mujeres tenían que ser poseidas por un hombre para tener valor...Que aunque no lo vea los tiempos van mejorando, que el progreso, que la lengua... que el mundo debería ser gringo para estar mejor. Que agradezca la libre expresión que ahora me permite decir todas estas falasias sin que se me apedree...
No obstante trato de imaginar un mundo más accesible en el que los derechos humanos no sean una palabra escrita en las paredes, donde las personas puedan vivir con dignidad y las opciones de los individuos sean en realidad elecciones válidas que hagan un cambio sustancial en el mundo que les rodea.
Opto por la libre expresión, si... pero la libre expresión viva, la que modifica su entorno, la que mueve el piso y el cielo que le rodea cuando es enunciada.

martes, 16 de febrero de 2010

Gym

Mis hermanas y primas han comenzado a ir al gym. Todas a la misma hora, en el mismo lugar, desde hace un par de meses. Algunas de ellas encuentran en el ejercicio el desahogo necesario para sobrevivir, otras han encontrado allí al amor de su vida, lo han perdido y lo han reencontrado de nuevo, como en un ciclo.
Mis hermanas van porque así son más bellas, son la envidia del mundo. Se paran frente a enormes espejos y miden su nivel de atractivo en base al número de chicos que las volteen a ver... que secreta o descaradamente las deseen: "Sólo se vive una vez" piensa una de ellas.
Por estos días me ha llegado la noticia de ser la única loca a la que no le interesa hacer ejercicio... "porque el ejercicio hace feliz a las personas y las personas felices no matan a sus maridos" piensa otra. A mi en cambio me parece que es el mundo el que está enloqueciendo con estas nimiedades superficiales. Me parece que pierde su tiempo tratando de ganarle al tiempo y a los años el derecho de la vejez... el derecho de las pláticas que construyen y las relaciones basadas en afinidades ideológicas. El derecho a valuar la belleza desde el interior de las personas.
Un primo ha inventado también el concepto "lujo" para referir a aquellas personas que no le parecen "hermosas", que en apariencia no valen, porque no visten de marca o se parecen a algún artista... y debo decir que me sorprende el nivel de estupidez de sus palabras, pero lo respeto... como se respetan aquellas cosas guardadas en la alacena, tras un vidrio, con un poco de polvo encima.

domingo, 14 de febrero de 2010

La incapacidad para recordar los sueños

Quizá tu mundo de sueños, encriptado, codificado e inaccesible, encierra consigo la mayor de las magias que cualquiera de nosotros pueda pensar. Quizá se esconde para estar alejado del mundo. Para darte un espacio, libre de contaminación, donde se cree la música que luego resuena dentro de tí en las largas caminatas. Para regalarte pequeñas epifanías que te llenen el alma de esperanza.
Puedo imaginar, soñar sería más correcto, que es un mundo de niños en el que Alguien se puede acostar sobre la hierba húmeda, bajo enormes árboles de follaje espeso, que cuelan los rayos de sol y dejan caer diminutas hojas secas a tu alrededor. Un mundo caliente donde no hay miedo, ni culpa... de risas, caricias y abrazos. mundo de palabras bellas jamás pronunciadas, en el que puedes pasearte desnudo sin que nada te moleste.
Ese mundo que no recuerdas te sostiene los pasos mientras estás despierto y te llena el corazón de pequeñas moléculas de vida verde, imperceptibles a la vista.
...... Un mundo del que sólo conoces el camino de piedras en el que te esperan las vacas cuando comienzas a dormitarte.
Que afortunado!!!!
...........................................Buona notte