jueves, 30 de abril de 2020

La teologia de la sinceridad

Para dar a mis hijas un primer acercamiento a las historias bíblicas busque, entre los muchos libros para niños, una edición ecumenica ilustrada llamada "Cuenta la Biblia a tus pequeños". 
     No pretendía, mi intento, crear en ellas pequeñas teólogas ilustradas, sino darles las bases para un conocimiento minimo de la religión cristiana. En casa no somos asiduos frecuentadores eclesiásticos, pero la ignorancia no es tolerada! 

Con estas y otras ideas en la cabeza comencé a leerles el primer capitulo. La creación del mundo. Todo procedía en modo ejemplar, las niñas sentadas en el borde de la cama escuchaban mis relatos con entusiasmo. Inventamos un canto para los siete días de la creación, imaginaron los nombres que habrían dado ellas a los animales y se sonrojaron al imaginar a la mujer y al hombre desnudos. 
    Al llegar al capitulo Fuera del jardín en el que, inevitablemente se cuenta la famosa historia de la serpiente, el fruto y la expulsión del huerto, tuve que detener el relato. Lilu, mi segunda hija, comenzó a llorar. Lloraba de tristeza al imaginar que estos dos bellísimos e inocentes humanos tenían que irse a sufrir afuera del paraíso. Tanto llorò que le prometí que habríamos continuado la noche sucesiva y que, seguramente las próximas historias le habrían gustado. 
Pero cuan equivocada estaba! 

El siguiente relato, en orden de aparición biblica, es Cain y Abel. Luego de contar como, por envidia, un hermano mata a otro, Lilu era de nuevo en lagrimas: es una historia horrible, dijo. Tratando de remediar conté la historia de Noè y el arca, pero la muerte de los animales (todos los que no entraron en el arca, visto que eran dos por especie) y todos los humanos, a excepción de la familia de Noè, fue una terrible continuación y el "arcoiris de la promesa" careció de importancia al lado de tal exterminio. 
     La semana estaba por terminar y mis buenas intenciones se enfrentaban dia a dia con la sensibilidad de mi hija (o la crueldad del relato, según se quiera interpretar la cuestión) ante una historia, evidentemente, con poco de "final feliz". 
     Para mi ultima ocasión use la historia de la Torre de Babel, pensando que la diversidad linguistica podìa ser explicada sin tener que traumatizar al oyente. Pero cuando llegamos a la parte de la confusión de lenguas y la separación de los grupos advertí un silencio sepulcral de parte de las niñas. Alcé los ojos del texto para preguntar su opinión y Lilu sentenció: Creo que no me gusta este libro mamà. 

Como criticar su juicio teologico a una serie de eventos como estos? Evidentemente el narrador biblico era muy ingenuo, me dijo mi papa cuando le platique lo sucedido. Y no cabe ninguna duda que en el relato biblico, leído desde la teologia de la sinceridad, la verdad no peca pero incomoda.


Feliz dia del niño!

viernes, 17 de abril de 2020

Oda a Martin

Dejen todos los presentes que les hable de mi padre, se llama Martin. Ya esta viejo de los bigotes y los ojos, pero el alma la tiene joven. La renueva cada día leyendo, escribiendo, filosofando. Porque él sabe interpretar la realidad como pocos humanos en este desventurado y maravilloso planeta. 

Mi padre tiene las manos grandes y ásperas, las uñas largas y fuertes, el color moreno. Sus manos de padre que nos cargaron, acudieron y levantaron de las caídas, son las mismas con que toca guitarra; con las que escribe; con las que gesticula cuando habla.  También yo tengo los dedos largos y las manos ásperas, listas para acariciar o para arar la tierra. Mis dedos de pianista se parecen a los suyos de guitarrista. Cuando las veo sonrío y pienso en él. 
     Tiene los ojos café claro que padecen de miopia... es por ello que no se acostumbra al mundo roto en que vivimos, que quiere mejorarlo, para verlo con mas claridad. Ojalá todos sufriéramos del mismo mal e intentáramos, desesperadamente, aclarar este borroso mundo de ética dudosa y economia opresiva.

Mi papà ama estudiar, ama la naturaleza, los mares. Ama a sus hijos, a sus nietos, a mi madre. A mi madre primero que a nosotros porque a ella la eligió y tanto la ama que se dio, como regalo de cumpleaños un dia de treinta y seis años atrás, para hacerla feliz. 

Mi padre ama la justicia y la busca. La busca por las buenas y, cuando es necesario, por las malas. Porque nos ha enseñado que ser justos es mas importante que muchas otras cosas... que por algunas cosas vale la pena luchar, vale la pena morir. Nos ha preparado como pocos para resistir a una realidad hostil, nos ha instado a transformarla positivamente.
     Tiene un sistema de dichos todo suyo que nos guían dia a dia: no cualquier cosa ni a cualquier precio, te vas a arrepentir, yo se lo que te digo. A la fuerza ni los zapatos entran. 

No he conocido aun a nadie, virtudes y defectos, que sea como mi padre. Porque a pesar de haberme dicho hasta el cansancio: no me pongas en un pedestal, porque no soy perfecto... como mi papa hay solo uno.
Por ello cuando tengo ganas de hablar con él, ganas de escucharlo tocar, de abrazarlo. Cuando me gana la nostalgia, en esta tierra lejana, salgo a mi balcón con la guitarra en las manos y, sin tocarla realmente, canto a todo volumen:


Por los caminos del sur, vámonos para Martin Guerrero... por los caminos del sur. 

Dios te conserve y te guarde hasta que nuestros corazones vuelvan a encontrarse
Te amo.

lunes, 6 de abril de 2020

Lunes de humanidad

De todos los dias de la semana santa, la ultima semana en que Jesus deambulò por la tierra, mis relatos preferidos se encuentran concentrados el dia lunes.
       Hasta el episodio del ingreso de Jesus a Jerusalen, montando un asno, podemos apreciar la versión mas santa del hijo de Dios. Jesus, contado en el mas novelístico de los estilos por cada uno de los evangelistas, es casi perfecto, una especie de semidiós: nacido en forma milagrosa, de una madre inmaculada. Hacia milagros a los cuatro años, obedecía a su madre. Un perfecto ejemplo teologico en su primera sinagoga. El Jesus que hace del agua vino, que es capaz de escuchar a las mujeres y darles importancia, siente compasión por los necesitados y enseña un nuevo evangelio de paz. 
     Jesus es valiente cuando es necesario: rompe las reglas religiosas, sanando el sábado, y las morales defendiendo a una prostituta. Jesus sabe anteponer la ética a la moral... pero es sabio y cauto cuando se trata de poder, así se gana la simpatia de los romanos. No parece un revolucionario pero dignifica al pobre, no quiere hacer la guerra pero llama entre sus discípulos al revolucionario, al recaudador de impuestos, a las mujeres que lo siguen y lo acompañan hasta su muerte. 
     Si no fuera suficiente su enseñanza filosofica popular, a base de simples parábolas, utiliza todo el poder, a él dado, para caminar sobre el agua, multiplicar los peces y aplacar una tempesta. Como podríamos imaginar que es humano un ser tan perfecto? pensar en un semidiós parece mas apropiado, en un supere héroe, como lo señala una canción cristiana. 
      No obstante la teologia se obstina en recalcar que, cuando nació de Maria, se hizo hombre. Un hombre iluminado quizá, como lo fuera Mahatma Gahandi o Buda. 
El lunes santo es el dia en el que la humanidad de Jesus viene a la luz. El dia de la ira, del juicio. No puede, el Jesus histórico, evitar quedarse callado cuando ve una injusticia, ni tampoco permanecer estatico cuando escucha que lo necesitan. Pero este Jesus, que inundado de ira volca las mesas de los negociantes en el templo; que desafía al poder religioso en un modo tan evidente, un Jesus justiciero que con un látigo en mano resuelve la situación que sus palabras no han cambiado: es un hombre que pierde la paciencia... exactamente como yo. 

Cuando purifica el templo Jesus entiende la indignación, la siente en sus entrañas de hombre. Su sangre, como la mia en algunas circunstancias, se ha calentado y ahora esta enojado como no lo había estado antes, ni siquiera los cuarenta días que ayuno en el desierto lo habían llevado a tal estado. Conoce así el hambre de la bienaventuranza que él mismo había enseñado: hambre y sed de justicia. Hambriento junto a una higuera que no tiene frutos, la maldice. Ya no tiene tiempo, ni ganas, de esperar a que llegue la estación de la fruta, como tampoco lo tiene para esperar que las personas a las que ha predicado por tres años cambien. 
     La ira de Jesus es implacable, no hay ya un espacio para la tolerancia, o tiempo para contar una historia, una parabola, para hacer de lo vivido una enseñanza filosofica. La higuera sin frutos se seca, poco importa si lo hace inmediatamente o el dia siguiente. Ella restara en la historia perennemente muerta, como testimonianza de la ira de este hombre cansado de esperar una reacción de quien le rodea. 

Es el dia lunes en el que Jesus se humaniza, a mis ojos de mujer. Y entonces toda su santidad y toda su enseñanza cobran un nuevo significado. No fue fácil para él y lo ha entendido, como lo entiendes tu y yo, seguir la via estrecha. 
     La condición humana tiende al egoismo, a la injusticia. El mensaje de Jesus cuando nos llama a seguirlo es evidentemente difícil de aplicar, porque trasciende a las convencionales reglas morales o religiosas. Toca al hombre con la fuerza iracunda del fuego y lo porta a perder la vida, para poder salvarla. 

lunes, 30 de marzo de 2020

Los dias de la cuarentena

En cuarentena se pone a quien esta enfermo, 
así aprendí quando era pequeña de mis padres.

 Ahora resulta que el mundo esta en cuarentena. Obligado a quedarse tranquilo, a esperar el tiempo necesario para curarse. A estar solo con sus acciones y su capacidad de reflexionar, porque los humanos se han siempre adjudicado tal posibilidad. 
     
Quince, treinta días... cuarenta días y cuarenta noches, como lo hiciera Noé en su arca llena de animales. Es este el tiempo que vivimos, el diluvio del siglo XXI.
     Encerrados en arcas individuales, poco herméticas, incapaces de tenernos al seguro, hemos dejado irremediablemente fuera del arca a todos los indigentes. Seres débiles, condenados a sucumbir en la tempesta. Nuestras leyes han monopolizado el uso de los bienes primarios, negando, a quien no puede pagar: el agua, la luz, la comida. El derecho a la dignidad y a la vida tiene un caro precio en un mundo enfermo. 
     Nuestra "arca" sanitaria fue proyectada como el Titanic, sin barcos salvavidas para todos. Cuando llegue la inundación, solo la primera clase podrá salvarse. Que cosa sucederá con todas aquellas millones de personas que no podrán meterse en salvo? Quien será el responsable de todas aquellas vidas que sucumbirán en la tempesta? Cierto no un virus, porque nuestros pasos nos han conducido a la categorizacion del mundo. A humanos de serie A, B... a humanos desechables, como el mundo. 

Recientemente vi una publicidad que reflexiona sobre el "numero aceptable" de perdidas humanas, causada por nuestra pésima gestión del planeta, y el numero aceptable es cero. Cada perdida por errores humanos, debería adolorarnos como cuando perdemos a un pariente amado. No somos acaso parte del mismo planeta? Miembros del mismo cuerpo?
     Ahora, mas que nunca, es el momento de ver a donde nos han conducido nuestros pasos, si nuestro caminar tiene una meta valida o si estamos errando a la deriva. Sobreviviendo sin un objetivo claro. 
Yo espero, anhelo, que toda esta tormenta, este diluvio planetario, nos enseñe que el mundo que el uomo sapiens ha construido necesita de un cambio radical, en el que la economia persiga el unico objetivo de dar a cada individuo del planeta la ocasión de vivir con dignidad. 
Que esta tempesta cambie profundamente nuestra visión del mundo; que toque nuestras raíces y las transforme. De seguro ha tocado las mías.