domingo, 28 de diciembre de 2008

RefOrma definitoriä

Luego de un mal sueño, una piensa en cosas grises que detuvieron días salados en la incomprensión de ceños fruncidos y utopías rotas. Unna recuerda que alguien quiso desexistir por orgullo antes de sobrellevar el para siempre de los absolutos. Entonces Unna suspira y el onirismo catastrófico desaparece frente a la realidad plena y llena de vida.
Feliz de vivir solo en ese aroma denso e indescriptible que inunda la habitación de dulce, contempla el horizonte pintado de naranjas, rojos, celestes y lilas que se extienden hasta el infinito y la dotan de brillo en los ojos.
Así, quien da sentido a sus días la rodea con sus brazos largos y cafés y le acompaña las tardes, frente al ocasO, de forma perpetua.

Epifanía sustancial

... Pero una cosa hago: olvidando ciertamente
lo que queda atrás, y extendiendome a lo que
está delante, prosigo a la meta, al premio del
supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

En el presente, pasado y futuro existe esta idea de lo inacabado, la ilusión de lo finito y la constante de lo perpetuo. Existen los sueños contrapuestos unos sobre otros de forma cíclica y la subjetividad del sentimiento, propio de lo humano, del cual nadie queda exento.
En el marco del fin y el comienzo, a guisa de contemplación reflexiva, es posible vislumbrar todo un constructo de utopías y sueños, que se pierden en la búsqueda del propósito supremo para el que fuimos creados. El panorama venidero es, en cada caso, una niebla espesa y necesaria que se aclara con el sucederse de los tiempos y así, obligados a caminar por el metafórico valle de sombras, afianzamos los pasos en la meta última, el ejemplo escrito de quien vivió su propio evangélio, tan solo para descubrir que la nota de la esperanza está aun en aquello inimaginable que aguarda frente a nosotros.

domingo, 21 de diciembre de 2008

...De leträs a textÖ... [reflejo mínimo]

Dar pequeños y diminutos golpes a las letras, es lo más coherente que por estos días se hace para expresar las ideas... o la falta de las mismas, en pequeñas e insignificantes frases simbólicas. La experiencia aquella de escribir a mano... sobre el papiro con tinta envejecida y caligrafía perfecta, ha sido sustituida por un eterno pleniluneo de sonidos sordos y cortos.
La psique también se ha adaptado a esta nueva forma de ver las letras: ordenadas una tras otra, en perfecta simetría y autocorrección implícita. Sin el necesario escribano que agregue un ápice a la idea misma que se forma y moldea en el transcurso del movimiento dactilar.
Es posible afirmar entonces que la palabra se ha cedido, sólo un poco, para pecisarse ahora de forma inédita y electrónica.

GuiñÖ

Insondable, inescrutable y vehemente, voy callendo al abismal espacio de tus ojos negrOs
......como es negra la noche errante y perpetua, de senos exorbirantes y nobles.
Obcecada en el fondo, busco un punto de referencia que me encuentre en el vacío frívolo de tus pupilas entornadas... y oscilo vacilante en lo que pienso, es el centro mismo de aquel pequeño universo en que habito, porque existo.

Es entonces cuando advierto aquella luz; pequeña, distante y resplandeciente... que es y no es en un juego de tiempos fijos... Que, de forma involuntaria, marca la pauta perfecta para recrear el mundo externo, desde aquel sitio en que brilla y brillo, através mio y suyÖ.

Anny

Desapegö

Mirando retrospectivamente, el año ha sido un profundo proceso de desapego... desapego por la ideología heredada de la hegemónica minoría; por la teología en que Dios es un ser lleno de poder y dinero... en la que no es muy claro de si se habla de un Él o de algún él dirigente, político o sujeto seudoespiritual.
Desapego por aquellas cosas que fruncen el ceño y arruinan las utopías; por las horas que no fueron y se recrean en la mente con la posibilidad de haber sido. Desapego de lo material que sobrestimado, aminora los valores humanos como la amistad o el amor...
Desapego, desprendimiento, desprecio y autoconcepción que sólo me ayudan a caminar dos o tres pasos sobre la arena. Así, la vida compleja se presenta como la utopía de quienes no tienen claro el camino...como la contemplación de un instante y la nostalgia del eterno tiempo. Y el desapego se constituye en la pieza fundamental que nos premite poner las cosas en perspectiva, suspirar hondo y seguir adelante.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Pensar en NädA

Me pregunto si es posible pensar en nada... o no pensar en nada, frecuentemente escucho nadä como respuesta única a cualquier interrogante y me descubro ignorante de si nadä pueda en realidad ser algo simbólico, metafórico o tangible. Porque pareciera que nada es sólo la ausencia de todo: de vida, de objetos, de luz.
Nada, es el miedo a la muerte misma para los escépticos y, por oposición, el destierro para los creyentes. El olvido, la desaparición y la ceguera.

.... Luego entonces cuando se piensa en nadä, hay mucho que se está pensando en realidad....
Tafé

jueves, 11 de diciembre de 2008

EncuentrÖs

Alguien nació en medio de la utopía y el deseo de Unna; le concebí autónomo y bello, en un mundo paralelo y horizontal, de árboles azules y cielo rosa.
Él desconocía mi existencia entonces, como yo ignoraba que, aquella noche en que lo pensé frente al mar, él imaginaba que en algún punto del mundo había Unnä para él, y no necesariamente como él.
Pensé día y noche en Älguien cruzando la calle frente a mí, topandome por accidente en el café del centro... jugando a la espontaneidad de la coincidencia. Älguien, en cambio, pensó en que Unnä fuera atipicamente bella, de bufandas largas y pelo enmarañado.

Hace unas noches me soñé sentada frente a la ciudad iluminada, en escalones interminables. A mi lado Älguien me contemplaba con estuprefacción.

-¿Unnä?

Preguntó justo en el momento en que yo desperté y... despertó.

Compañía VictorianÄ

-Luego de un año y un mes de pensarlo, he decidido cerrar la fábrica de forma definitiva. Piensa que es duro pero necesario. Ya no creo que podamos encontrar ninguna medida para evitar la crisis que se avecina.
Al fondo de la oficina tapizada en rojo, una mujer delgada se encontraba llorando encogida de hombros con las manos envejecidas sobre el rostro.
-No llores, dijo con firmeza, tú misma me has convencido de lo mucho que perdemos aquí. El crecimiento ya no puede darse en sociedades, hay que fundar individualidades productivas.
-Pero este era el sueño de toda una vida
-Pero no funcionó. Ahora mismo haremos el aviso oficial.
-Hazlo tú, dijo ella con voz casi imperceptible, yo no quiero nada.
-Vamos, dijo una vez más con paciencia, no te pongas así, pareces una niña tonta. Tu capital está intacto ¿Qué te apura? Primero me hablas de que la fábrica se cae a pedazos y el uso de la inversión, y ahora, de pronto, me sales con esto... no te entiendo.
-Lo que pasa es que la fábrica da un sentido especial a mi trabajo, a mi vida, a mi...
-Perdóname Elisä, la decisión está tomada. Ya encontraremos todos otra forma de vivir. Y quizá puedas comenzar algunos de los proyectos que han quedado pendientes.
-Te lo suplico Manuel, dijo ella abrazandose a sus piernas rígidas, no cierres la fábrica... no este año, probemos este año.
Manuel la miró desde arriba con su rostro inexpresivo y la levantó con sus manos tibias para abrazarla larga y profundamente. Ella se aferró al cuerpo con fuerza y escuchó así su voz inquebrantable diciendo en el altoparlante:
"La fábrica está en bancarota. Lo sentimos mucho: pasen por su cheque de liquidación a la cajay desocupen el edificio... hoy mismo"
-Pero Manuel...
-La demolición será a las ocho en punto. Asegurate de que esté todo listo para entonces.
Elisä quedó sola en la habitación ruinosa y húmeda. Los empleados desconcertados preguntaron cosas que nadie respondió y poco a poco, fueron desalojando la fábrica hasta que el eco del vacío llenó cada rincón.
Hacia las ocho, Manuel levantó los ojos frente al edificio para contemplar, por última vez, el desértico complejo. Luego de lo cual dio la orden para derribarlo. Todo fue tan rápido entonces, que apenas pudo notar el cuerpo delgado de Elisä, asomado a la ventana de la oficina, unos segundos antes de que el edificio se desplomara y una cortina de polvo blanco cubriera el lugar.

Anny

jueves, 4 de diciembre de 2008

FragmëntÖ diminutÖ

Ellos le preguntaron cuál era su última palabra y ella dijo que sí, con firmeza y aplomo. Cualquiera que la hubiera visto responder, habría jurado que, en aquel rostro inexpresivo, no existía un gramo de miedo. Ni siquiera la curiosa mirada de quien se juega el todo por el todo.
-¿Está segura?-
………………………….-Sí.-
El monosílabo recorrió la habitación y un silencio absoluto llenó la sala. Los asistentes contemplaron el inusitado evento, extasiados ante aquel extraordinario acto de valentía. Nunca antes había sucedido que alguien prefiriera la muerte antes que recibir el don de lenguas.