jueves, 29 de octubre de 2009

Suiza

Otro paîs, otro acento, otra gente

Otro mundo viejo y ruinosamente pomposo, lleno de castillos grandes y frîos, que se erigen como fortalezas innatas, se muestra elegante ante mis ojos. Lugares diàfanos de distancias cortas e impersonales, que llena de color los dìas de grises nublados.
Sobre el lago que llega al mar, se levantan las montañas sòrdidas y espesas, de àrboles amarillos, rojos y verdes
-es por el otoño que està llegando, aquí las hojas cambian el color de la montaña- dice mi amiga sin sorpresa. Al fondo, en el cielo ya despejado, asoma la luna medio llena y medio vacìa...
-es la misma luna- me digo mientras el viaje continùa, y cierro los ojos.

jueves, 15 de octubre de 2009

...Vientö de montaÑa...

Si tuviese que narrar, lo innarrable,
narraría el silencio,
ese silencio ruidoso que llena el espacio de ademanes y símbolos.
El silencio del agua bajando por la montaña, en torrentes fríos,
el silencio de la hierba movida por el viento;
de los árboles de pino y cedro conservandose callados frente al sol.
Narraría el silencio de las piedras grandes y brillantes
y de las vacas con enormes campanelas
que tienen las narices rosas.
Narraría, en fin, sin abrir mi boca
(el viento trae y lleva todo lo que necesita para comunicarse)
todo lo que veo de momento
sentada en la colina