Todas las noches, mirando a mis espaldas aquello que se logró, que no se logró... que quedó incompleto, me pregunto: por qué no soy diciplinada. No hablo del tipo de disciplina sin la cual la persona no se reconoce a si misma, sino de la fuerza de voluntad para seguir un proyecto... uno vanal como levantarme en la mañana y bañarme; como ir a caminar media hora cada día o lavar la ropa con la cotidianidad requerida, a guisa de no llegar a fin de mes con los harapos del fondo del armadio. La disciplina tiene algunas ventajas... el problema es que la palabra misma se opaca con el miedo de rediseñarme con un programa que incluye instructivo de encendido y apagado... y así, escapando de una idea fija (creada por personas "disciplinadas" que me rodean a las cuales no quiero pertenecer) llego cada dia al final sintiendo que no hice todo aquello que queria.
Ante tal contingencia me pregunto cual podria ser la solucion para encontrar mis ritos idilicos y personales.... quizá si aprendiera a gozar de la pasividad con la que me he acostumbrado a vivir los ultimos treinta y dos años.
Esta noche iré a la cama con el despertador puesto en la mañana, temprano, así encontraré tiempo para caminar, darme un baño, acomodar el cuarto y cubrir una lista de cosas que hago cada día... y en todo esto, ya levantado el vuelo de los sueños, encontraré el tiempo para ir a la iglesia, leer, escribir, estudiar, estar con los mios, pintar, hacer un huerto y aprender yoga.
Ante tal contingencia me pregunto cual podria ser la solucion para encontrar mis ritos idilicos y personales.... quizá si aprendiera a gozar de la pasividad con la que me he acostumbrado a vivir los ultimos treinta y dos años.
Esta noche iré a la cama con el despertador puesto en la mañana, temprano, así encontraré tiempo para caminar, darme un baño, acomodar el cuarto y cubrir una lista de cosas que hago cada día... y en todo esto, ya levantado el vuelo de los sueños, encontraré el tiempo para ir a la iglesia, leer, escribir, estudiar, estar con los mios, pintar, hacer un huerto y aprender yoga.
Porque no! soñar es mi única disciplina indispensable!