martes, 28 de octubre de 2008

El UniversÖ en la duchä

... Uno luego de observar las estrellas, queda con un enorme sentido de admiración... o con la flagrante certeza de la relatividad... o con un vacío existencial. Polvo de estrellas al fin... el universo se explica asi mismo por medio del hombre... he ahí su función.
El hombre en cambio vive intentando encontrar las respuestas más fundamentales en él. Infinito, paralelo, vacío & divino.
Pienso en el cielo del hombre primitivo... inocente, nuevo e irrelevantemente simple... y me pregunto si el universo es tan complejo que requiere de todo el potencial humano o el hombre lo va a.complejando con el paso del tiempo... en una correspondencia metafísica entre creador y creación...

PasadÖ

Me he despertado pensando en que sea pasadö; supongo despertar de la realidad para entrar al idílio de lo perpétuo y constante que fluye inevitablemente a mI (o de mI?), en un espiral que siempre vuelve a donde comenzó.
¿Qué de aquello que älgo depara para älguien? nada se.
Sólo sueño, pienso, especúlo... hago castillos en el aire y veo la arena del mar como una infiníta posibilidad de fórmulas... así, planteo y modifico los posibles paralelos de cada paso y vuelvo allá... donde ya no es.

Tafé

domingo, 26 de octubre de 2008

De la reformÄ impuestä

Ahora que se ha privatizado, o mejor dicho, que se ha autorizado, la reforma energética... el gobierno tendrá el gran placer de informar a l@s mexican@s que la batalla contra el narcotráfico ha terminado... porque resulta evidente que toda esa pantalla de "la inseguridad en las calles..." sirvió como único distractor mientras en los "cuartos de a lado" se aprobaban leyes que en nada beneficiarían a los sectores más necesitados de la población. Es ahora cuando todo lo aparente volverá a la normalidad: no más zoológicos en casas de narcotraficantes colombianos, no más balaceras heroicas, no más muertes innecesarias.
Lo peor es que los medios han logrado su cometido, adormeciendo al público que, ingenuo, se queda temeroso en su casa, con las pobres imágenes que ellos les proporcionan. Así es esto de la democracia, un idílio que sostiene a los poderosos.
He estado conversando con personas que se encuentran felices de que México crezca, como lo dicen los comerciales del gobierno federal. Y también con personas que utilizan su religión como el pretexto perfecto para desentenderse del mundo: "estamos en el mundo, pero no somos del mundo", citan, yo me pregunto si eso justifica la apatía que tanto beneficia a nuestros maquiavélicos representantes. Me pregunto si Jesús mismo hubiera sido indiferente ante tamaño atropello. Yo creo que no. Yo creo que el cristianismo de Jesucristo es la constante búsqueda por el bienestar ajeno... no hay lugar para cobardes que navegan con bandera de pacifistas en el reino de los cielos.

Es necesario levantar la voz y externar nuestra molestia para ser un poco más humanos.
Unnä

Sobrë el seguimientÖ y la justicia

Jesucristo dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. Pero, ¿es posible que alguien esté realmente saciado en la vida?... Tal vez alguien esté profundamente satisfecho con lo que tiene o con lo que es, pero ¿por cuánto tiempo tendrá esa sensación de satisfacción?... Quizá no sea nada equivocado afirmar que la humanidad toda, es una humanidad hambrienta, no saciada, o quizá un poco peor… insaciable. ¿Se dado usted cuenta de que el rico no se sacia con lo que ya tiene?... Pertenece a nuestra humanidad que ninguna cosa asociada con nuestros apetitos sea por sí misma capaz de saciarnos. El que fuma quisiera acabarse todos los cigarrillos del mundo, el que bebe, quisiera tomarse todo el alcohol del mundo. Los que han hecho del comer su deporte, siempre tienen apetito. Lamentablemente esto también es cierto de todos aquellos que con hambre insaciable arrebatan a los débiles sus recursos. Los gobiernos poderosos del mundo siempre se han aprovechado de los pueblos débiles y no les basta despojarlos una vez, lo hacen una y otra vez, lo hacen destruyendo vidas humanas, lo hacen decidiendo el destino de poblaciones enteras que son desplazadas, esclavizadas o asesinadas. Los métodos homicidas son las armas, los vicios, trabajos forzados, sueldos miserables que causan desnutrición, carestía, narcotráfico, corrupción política. ¿Alguno sabe quién sale ganando cuando en un país prevalece el desorden social? Pues los países poderosos que aprovechan toda ocasión para manipular gobiernos y sociedades a conveniencia. Ya tienen muchas riquezas, pero no les basta, tienen hambre, pero no de justicia.
¿De qué tienen hambre los que se dicen seguidores de Jesucristo en nuestros días? De “bendiciones”, quieren tener un lindo hogar, una excelente esposa o un marido soñado. Los cristianos de nuestros días quieren tener hijos e hijas obedientes, que sean estudiantes de éxito, “que nos llenen de orgullo”.
¿De qué tienen hambre los que se dicen seguidores de Jesucristo en nuestros días? De reconocimiento. Quieren ser personas de “éxito”. Un pastor mide su éxito por el número de personas que reúne en su congregación, así que hay que “ganar” más gente, enteramente como si fueran mercancía. Hay que procurar salir en los medios de comunicación. Hay que relacionarse con las autoridades y con la “alta sociedad”. Dicen que el artista vive del aplauso, así que hemos inventado que haya “aplausos para el Señor”, pero secretamente disfrutamos que haya muchos aplausos por lo que hacemos y decimos. Jesucristo diría: apláudanles más… “ya tienen su recompensa”.


Jesucristo ofrece una bienaventuranza para aquellos que tienen hambre y sed de justicia, así que seguramente esperaba que sus seguidores tuvieran hambre y sed de justicia.

Jesucristo esperaba que sus seguidores tuvieran hambre y sed de justicia… sólo ellos estarían dispuestos a negarse a sí mismos, tomar su propia cruz e ir en pos de él.
Ernesto Martín Guerrero Zavala

viernes, 24 de octubre de 2008

Cocinar Ö no cocinar

Entre la disyuntiva que presenta cocinar o no cocinar se encuentra mi concepción del mundo, del orden establecido y de un nuevo paradigma que valora al individuo por lo que logra y no por la imagen preconcebida de su persona. Luego entonces, encuentro en no cocinar la posibilidad de pelear por lo que creo y tomarme en serio a mi misma, o picar cebollas y abandonar todo aquello en lo que me he mantenido. Convertirme en la mujer que alguien más quiere; que todos esperan, menos yo. Para quedar bien con el mundo, cubrir sus expectativas y verme con desprecio y lástima, por ser lo que jamás he querido. Quizá en esto consiste la vida. Quizá no es una negociación de dos vías sino un camino unilateral en que la resistencia sólo representa una enorme pérdida de tiempo.
La opción lógica propone que me convierta en ama de casa, una mujer cuya aspiración máxima es encontrar un efectivo lava trastes y un limpiador de alfombra que me deje más tiempo libre para pensar en la comida. Pareciera que se espera siempre de la mujer aquello que no requiere cerebro. ¿Qué tan difícil es aprender a barrer? O ¿Poner sal a la comida? Generaciones completas de mujeres que no se atreven a soñar fuera de los límites de su hogar, que abandonan cualquier pretensión individual para seguir a su hombre hasta el fin del mundo. Quizá en esto consiste la vida en este país. En tener hijos varones para que hereden el nombre del padre e hijas para que cocinen, laven y planchen; para heredar a ellas el ancestral conocimiento de la sirvienta abnegada y sumisa que merece la pena detrás de todo gran hombre… siempre detrás.
Cocinar o no cocinar se convierte entonces en toda una elección de vida. Cocinar es cumplir, no hacerlo es seguir una extraña filosofía que parece amenazar la existencia misma del amor y la felicidad. Es tener el hogar perfecto o ser vetada de por vida como una mujer incapaz de formar una familia sólida. Imitar a tu madre y suegra o verte reflejada en todos los matrimonios fallidos de la tierra. Estar condenada al fracaso o vender mi alma por un plato de lentejas.

Me pregunto si en esto consiste la vida al final de todo.

Guardar silenciÖ


Hace algunos meses perdí la voz. Primero como la evidencia irrefutable de un cambio climático y luego, como testimonio viviente de que hablo demasiado.
Guardar silencio se convirtió entonces en un estatuto inapelable; callar mi voz una y otra vez, para dar paso a la de alguien más; para argumentar solamente aquello que soy capaz de articular y luego volver al estado inicial, sin el cual no existe la profundidad. De este modo, las pausas que denotan mi necesidad por expresar lo que pienso, se convirtieron en el razonamiento lógico y espiritual en diálogo constante.
Volví entonces al mito primigenio: el hombre sin el habla que sólo gasta su existencia en meditar; en la comprensión de su realidad desde dentro. En hablar con Dios. Sin el ruido de mi propia voz haciéndome compañía, el soliloquio de la individualidad humana que busca dejar constancia de su paso, desaparece.
Guardar silencio se convierte, finalmente, en el reflexivo estatismo vocal en el que se encuentra la pauta necesaria para replantear el camino, reformular el presente y dibujar el futuro.
Tafé

Preliminares

Qué interesante poder expresarse por medio de la letra. Alguien escribió "la letra mata, pero el espíritu vivifica" y muchos otros lo entendieron como una forma de aminorar la palabra... la palabra sin idea no existe, sin espíritu... sin alma: un ente hueco sin resonancia. Pero cuando se llena de sentido... la letra es aroma, idea, pensamiento y metáfora de la existencia consciente del hombre. Huella del paso del tiempo, del cambio eterno y circular, como las ruinas borgeanas.... como los pasos que se pierden y encuentran en el eterno baile de la vida.