miércoles, 11 de noviembre de 2009

Bravo por el senior comendador

De poco acà, al sujeto autonombrado que le diò por vivir en los pinos del bosque encantado, le pareciò buena idea dejar al pueblo sin la comisiòn de FE. En alguna medida porque algo tiene que hacer con todo ese poder que recae sobre sus hombros, en parte porque quiere probar que en efecto hay crisis econòmica, aunque a èl nunca le falte el pan, y en toda la demàs parte porque el bienestar de cualquiera que no disponga de capital no es de su incumbencia. Como no le incumbe la vida de esos pobres sujetos que se quedan sin empleo ni de cualquiera que pueda tener una opiniòn diferente a la suya (que insòlitamente se parece a los deseos, caprichos y propuestas de las potencias mundiales.... indudablemente el mundo està lleno de conincidencias inexplicables). Es un hombre inescrutable sin ninguna duda... aunque inescrutable y sin escrùpulos no suena tan diferente o si?

Bien... FELICITACIONES

El mundO vistO para Iorch

El mundo se abre paso, frente a mi, tan viejo y glorioso como nuevo. Mi apreciaciòn oscila entre el asombro de su existencia misma y la certeza del paralelismo del mundo, que se repite asi mismo, en un juego interminable de lunas y soles distantes.
La montania, aqui no hay enie, irrumpe en mi habitaciòn de forma abrumadora, es tan grande que casi puedo levantar el cuello hasta llegar al cielo y ver en la punta su elevada y nevada orilla. La casa es el espacio por excelencia para que un artista solitario (no solo), como tù pinte de dia y de noche alguna cancion conocida, yo he considerado seriamente escribir el espiritu de la mùsica en tan propicias condiciones. Tambièn es el espacio para el rojo del fuego en medio de la casa y los abrigos elegantes de felpa. De modo que una escritora no descubierta bien puede sentarse sus tardes de ocio frente a la fogata, con la nieve acechando en silencio tras la puerta, a disfrutar de un buen cafè, italiano por supuesto, mientras disfruta del largo manuscrito enviado por un amigo, en tierras lejanas, surreales como la pobreza, que huelen a chile en braza y a revoluciones aniejas macerandose poco a poco en una enorme cazuela de barrO.
Ecco. He aquì, la visiòn desfasada de una eterna nube, dentro de la bola vidriada en la que siempre nieva.