martes, 27 de septiembre de 2016

La teologia de la parusia como sustitucion de la mudanza

Esperamos la mudanza desde la primavera...

Asi sucede ciertas veces... que una tiene que esperar en eterno; esperar el autobus, la respuesta de la escuela, del trabajo, de Dios... esperar que nazca el bebe que esta en la panza para conocerlo o que llegue el amor de tu vida. Esperar porque parece que el universo ha decidido que para ciertas cosas se debe esperar y punto. 

Pienso en esto cuando veo nuestro caso... buscamos una casa que fuera adapta por un anio y cuando finalmente tuvimos la confirmacion de haber encontrado la casa justa comenzamos a esperar a que nos la dieran... una semana, un mes, tres meses... siempre con la certeza de algo que no se puede tocar, como las nubes.
     En el tiempo de la espera hicimos un bebe, enterramos varias cabras, hemos visitado cien casas diversas, caminado en montagna, visto enfermedades y viajes... matrimonios y casi funerales. Siempre a un paso del si, siempre en el falta poco... en el ya pero todavia no.... 
     y me pregunto, simplemente me pregunto, si todo este esperar tiene una funcion... un objetivo escondido, algo profundo; como un mantra que esta conectado con nuestro destino. Y me lo pregunto mientras guardo los libros en enormes cajas de cereal recuperadas en el super, mientras explico por la enesima vez a Tafe porque aun vivimos en la casa "vieja", mientras veo a los vecinos cambiar de casa y siento en el estomago una especie de ardor parecido al hambre, que algunos llaman envidia. 

Asi, condenada a esperar hasta descubrir la paz interior, como lo haria el maestro de Kunfu Panda, me decido a deshacer las maletas con los vestidos de invierno, que habia tenido cerradas por practicidad en vista del inminente cambio de residencia;  de tirar fuera los sueteres, las bufandas, los gorros y los zapatos de nieve y de olvidarme que teoricamente, en un mundo paralelo, en poco tiempo tendre que guardar nuevamente todo, rehacer cada maleta y comenzar la mudanza. 

..............Paz interior, paz interior, paz interior............