domingo, 21 de diciembre de 2008

...De leträs a textÖ... [reflejo mínimo]

Dar pequeños y diminutos golpes a las letras, es lo más coherente que por estos días se hace para expresar las ideas... o la falta de las mismas, en pequeñas e insignificantes frases simbólicas. La experiencia aquella de escribir a mano... sobre el papiro con tinta envejecida y caligrafía perfecta, ha sido sustituida por un eterno pleniluneo de sonidos sordos y cortos.
La psique también se ha adaptado a esta nueva forma de ver las letras: ordenadas una tras otra, en perfecta simetría y autocorrección implícita. Sin el necesario escribano que agregue un ápice a la idea misma que se forma y moldea en el transcurso del movimiento dactilar.
Es posible afirmar entonces que la palabra se ha cedido, sólo un poco, para pecisarse ahora de forma inédita y electrónica.

No hay comentarios: