jueves, 5 de mayo de 2016

ALICIA antes, durante y después del espejo

Ensayo microscópico

Capítulo 1

Premisas para definir a Alicia

En el centro de un espacio vacío, se puede apreciar a una pequeña niña llamada Alicia, confundida sobre el camino que debe seguir pregunta a un gato, de rayas rosas y violeta, cuál de los dos debe tomar. 
Detengámonos en este punto, te propongo que trates de imaginar que esa Alicia eres tú... Y que no estás sola, como la historia de Disney sugiere, pongamos a tu lado, agarradas de tus manos, a dos pequeñas niñas que te acompañan desde hace un tiempo y que no te dejarán hasta que puedan tomar sus propias decisiones, dentro de muchos años. No nos confundamos, el centro del relato eres tú, no ellas, pero ellas te seguirán, aún hasta el fin del mundo... En esta búsqueda incansable, que es la vida. 
A tus espaldas, diseminada en el camino, queda tu infancia: los recuerdos que te han golpeado negativamente y aquellos que atesoras. La marea de sueños de lo que habrías querido ser cuando fueras grande, tus ideas de Dios durante tu formación y la idea que tienes del amor. Dejemos atrás también a Samu y a Ernesto, que en las decisiones que debes tomar pueden solo seguirte o dejarte andar. 

Puedes verte? Quién eres? Prueba a describirte, tomate tu tiempo, tomate también la libertad de imaginar tu vestido, tus zapatos, si los tienes aún, tu cabello, tus brazos, el estado de tus manos, de tus piernas. Tus ojos. Te duele algo? O estás en forma? Llevas contigo algo más? Alguna bolsa? Que hay en ella? Si puedes escríbelo, para no olvidarlo... Escríbelo para ti, para tratar de ver el modo en el que te ves hoy. Una vez que lo hayas hecho pasaremos a la siguiente escena... Apenas habrás dejado una nota bajo el texto con la palabra: listo, te descibiré el próximo cuadro. 

Carta a una hermana menor.

Como quisiera ayudarte: ponerte al seguro, darte tanto amor propio para llenar un estadio, la determinación para llegar a donde te lo propones y la fuerza para defenderte de cualquiera que quisiera dañarte... 

Anoche soñé que eras una niña pequeña que escapaba de un hombre oscuro que quería dañarte... A escapar estábamos también Ele y yo... Pero tú corrías más lentamente, porque eras más pequeña... Entonces a un cierto punto, yo te ponía sobre mis espaldas y así, cargándote, lográbamos escapar. Pero era solo un sueño y en los sueños podemos hacer cosas que en la realidad no podemos hacer... Porque tú no puedes regresar a ser pequeña, yo no puedo cargar contigo o con tus problemas, para resolverlos. Si pudiera lo haría. No podemos regresar ni siquiera un paso, de aquello que hemos ya andado... Nos quedan solo las elecciones del futuro por tomar, los pasos que damos van siempre hacia adelante, en alguna dirección desconocida que nos portará a un punto lejano.

Así, cada vez que decides algo, sea lo que sea, afectas el futuro... Aún decidiendo de restar inmobil lo haces... Y es quizá esto lo que me lleva a escribirte hoy, lo que me hace pensarte tan fuerte.

En qué punto de tu vida te encuentras? Puedes verte? Lo sé, que la vida es tuya, que consideras que eres una mujer adulta y que te das cuenta de todas las responsabilidades que esto tiene. Sé que tienes presente que cada cosa que dices y decides es vigilada por Elenita, que cuando tendrá problemas en su vida adulta hará lo mismo que tú hiciste ante los problemas, que tomara tus palabras como verdad y que seguirá, inconscientemente tu ejemplo. De modo que es inútil que trate de mostrarte el panorama general que desde afuera se aprecia, de tu vida. Peró quisiera proponerte un ejercicio... Un ejercicio que realizarás tú sola, contigo misma, con tus recuerdos, tus miedos, tus esperanzas. Si estarás dispuesta a probar creo que no podrá sino hacerte bien... Te amo profundamente.

El ejercicio se llama: ALICIA antes, durante y después del espejo.