miércoles, 29 de julio de 2009

Historias semejantËs

Hoy ganó la batalla de la sobrevivencia un hombre gordo sin sentidos, que logró adquirir todo aquello que era necesario para que muchos pudiesen subsistir y lo apiló para sí en un terreno cercado que tiene en las afueras. El sujeto se levantó de entre los pobres y navegó entre ellos con la misma bandera... pero fue agregando a su haber diversos objetos que le llenaron de fuerza y poder.
Este hombre compró una mujer a punta de golpes que nadie pudo ver y le hizo amarle apelando al amor del padre para con el hijo... también ganó subditos a los que enseñó obediencia ciega en medio de las malintencionadas premisas bíblicas, como aquel que toma un texto y lo usa a su conveniencia.
Este hombre trabajó hombro a hombro con otro, que se dedicaba a someter a la gente, y le oyó decir con convicción: ellos no saben lo que es correcto, por eso hay que educarlos y corregirlos. Así, sometió a todos los que le rodeaban y creyó que alcanzaba el conocimiento de los dioses en su pequeñísimo mundo.
Pero con el tiempo, el poder le llenó de amargura y se fue quedando solo para si mismo, rodeado de gente pero profundamente solo.

El hombre nunca aprendió, nunca dejó su lugar para tomar el de otros, nunca supo qué era felicidad... la mujer en cambio se abrió paso en el mundo animal en que vivía, pero no salió de él, por represión, por sometimiento, por engaño, fue dejada atrás en el uso de la razón y las entrañas se conmovieron dentro de su cuerpo cuando conoció el sufrimiento humano.
La mujer no abandonó la lucha, ni dejó de creer en otro mundo posible sólo por el poder de su imaginación. Sostuvo a los caídos, por el aplastante peso del poder, y miró, en un bullicioso silencio apabullante, la soledad del hombre totalitario que cohexistió con los primates en un estado de semiracionalidad.


Pero la mujer ocultó en sus ojos la resistencia última de la tierra y la metió en su seno para conservarla y protegerla aún de sus propios hijos, que poco a poco se fueron corrompiendo como el vino.

Hoy ganó la batalla un hombre capital y yo, la mujer inexistente, le he festejado y he dejado dormir en mis piernas, también le he dado vino y leche caliente, de modo que se sienta cansado y adormecido... y ahora, que ha quedado totalmente dormido, como se duermen los niños, le he tomado la espada del cinto y le he cortado, de un solo tajo, la cabeza.

Este hombre no hará mal a nadie, nunca más.

martes, 28 de julio de 2009

Régimen mOdernÖ

Conocí una vez a un sujeto llamado Victorio Manuelio Mussolini, gobernaba las fuerzas especiales de un reino debilitado y plano que pretendía ser el todo, autoritario y religioso, del universo conocido. Un hombre pobre pobre que poseía mucho y que era ciego, sordo e insensible a las necesidades de su pequeño poblado, habitado tan sólo por los sujetos que le llevaban en la sangre.

Cuando tuve la gracia, fortuna o azar de conocerle, vestía de rojo, como la sangre de los inocentes que se sacrifican en beneficio de unos cuantos, y un pantalón militar. Porque la sangre injusta y lo militar suelen ir de la mano. Trabajaba en un proyecto secreto que pretendía desmantelar, poco a poco, el orden social establecido para imponer una serie de principios de vida que dotaran de identidad al mundo. Porque ya todo estaba muy disperso a su parecer y era necesario volver a los sabios principios de los tataratataratatarabuelos de alguien que no era él.

Volver al silencio unificador
, me decía, a los hijos de sujeción... en mi mente pasaron entonces imágenes de perros sujetos a un árbol de papaya, tan sólo por una longaniza larga y vieja... que las mujeres vuelvan a las cocinas para tener lista la comida y los hombres a la friega, hasta que les suden los huevos, para obtener las cosas y poder acumularlas en graneros hasta que se pudran, concluyo.


Supongo que algo quería conmigo para platicarme sus planes con tanta franqueza y yo, sorprendida de tan diabólica pretensión, le miré con los ojos bien abiertos... presté atención a cada una de sus palabras y me fui lejos para huir de las garras de aquella bestia que lo consumía todo a su pasO.

lunes, 20 de julio de 2009

Relatoría mínima y café

En algún punto desconocido, un poco antes de que la noche se fuera, cuando aún el frío del sereno posaba sobre las hojas de los árboles, Iorsh comenzó a seguir el sendero que le dictaron los pasos y caminó largo rato en el silencio del espacio hueco. Así, luego de un trecho, se detuvo sobre una montaña azul de rocas grandes para gritar a los cuatro vientos: no tengo trazos sueltos que me llenen y me siento solo entre la gente.
Habría pensado que el eco le haría sombra, pero s
u voz, viajando en tonos recios a través del cielo, se dispersó entre los árboles para volver a él en poesías metafísicas y claroscuros radiantes que le rozaron el ceño fruncido y le dejaron calmo en la inmensidad de la noche.
Al bajar de la montaña, Iorsh divisó una casa de madera en medio del bosque. Allí vivía una bruja peculiar con la capacidad de ver los colores que definen al mundo residir en el interior de las personas...

Así conocí a Iorsh, empapado de humedad matutina; buscando algo inexistente en medio de la nada, con la certeza de la otredad paralela en la sien y el ánimo espectante de quien se sabe extraviado. Noté entonces qu
e, de todos los sujetos que poblan el universo conocido, Iorch era café, café chocolate amargo, sin el incomprensible toque de azucar que la idea conlleva. Y le imagino más bien como el café de las mañanas que acompaña el insomnio y el epifánico estado de somnolencia previo a la realidad. Una poca de arte filosófico que empapa el mundo de brochasos gruesos y de charlas vivas; el esfuerzo del hombre por el hombre que se niega a abandonar la razón para unirse a la mecánica del mundo capitalista en que vales lo que posees; porque Iorch no posee nada que sus dedos no sean capaces de plasmar. Porque sólo le ocupan las ideas que papalotean sobre su cabello desalineado y su risa libre, genuina.

Amanecía ya cuando le descubrí espiando por la ventana de la cocina y, luego de la mirada cómplice, le hice pasar a la mesa para tomar el desayuno, porque yo tenía hambre y él también.

domingo, 19 de julio de 2009

Pedacito de mar

Me he traido a la cama un pedazo de mar y cielo, un espacio neutro en el que puedo perder el sueño imaginando el color de la tristeza... creo que es gris, me digo somnolienta.
Me vine quedando solita, sin palabras ni brazos fuertes que sostengan el espíritu y me quedé, al final de todo, sin ganas de nada... ni de mirar al cielo, ni de creer en hadas o mazapanes polvorientos que desaparecen al amanecer. Pensando solamente en suspiros eternos y espacios compartidos que no se corten por la premura de la emergencia, que emergencias las hay siempre.
He arrastrado con mis dedos una sábana rayada, que ha perdido el color a su ancianidad, pero que es mía, y la he usado como amuleto para encontrarme a mi misma, entre los mundos entornados que se suceden unos sobre otros, y entre un paralelo y otro he caido en la cuenta del sueño más profundo y anhelado, como la realidad espectante, detrás del velo de misterio que encierran los días malos.





viernes, 17 de julio de 2009

...Vainilla...


Tengo una especie de algo metido entre los sueños
que me alebresta las ganas y desata el pensamiento
Es un cielo de acuarela, azul y blanco
Inmenso y largo como el viento
Tengo unas manos frágiles y una sonrisa escondida
detrás de estas letras raras, sueltas y amarillas
eternizadas ahora en andar de mis senderos
Tengo también, escondido en mi ropero, un texto que sabe a vainilla y a libros viejos
como en los cuentos de hadas en que todo es, y no es, un juego

miércoles, 15 de julio de 2009

Del silenciÖ a la complicidäd

Cuánto queda suelto bajo un silencio cobarde
Cuántas mujeres y niños son pisoteados por un sonido inexistente
Cuántos hombres mueren en prisión, cuantas reporteras son asesinadas
sin que sus voces hagan eco en la nada

Las personas me oyen hablar de la guerra que viene y me preguntan estuprefactas:
¿Cuál guerra? ¿Se levantan los Zapatistas otra vez? ¿Acaso es Hugo Chávez? ¿El Peje hará otra manifestación? Los más acarician la cabeza de sus pequeños hijos y me miran molestos por decir cosas que nadie quiere oir... No confías en Jesús, él cubre tus necesidades, me dicen, caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra, mas a tí no llegarán. Seguramente que ignoran que Jesús irá conmigo cuando esto suceda, que no es el sujeto apático que habita en las iglesias, temeroso de que algo malo pueda sucederle; no es quien, ante la hambruna del mundo, se levanta para testificar el domingo que mientras todos sufren por la crisis él ha tenido y ha tenido en abundancia. Sujetos que ignoran que antes de ser divinizado Jesús fue un ser socialmente responsable, comprometido.

Se ha adoctrinado a la gente para ser felices en medio del miedo, para callar en medio del dolor, para sentir cierto placer al ver caer mil y diez mil, sin siquiera ser conmovidos. Se puede escuchar a Jesús Adrián cantar Ayer te ví y mentar la madre porque un retrasado aborda el colectivo... se ha aletargado la conciencia humana para imponer este nuevo régimen de porquería en el que lo único que importa eres TÚ mismo, y se le ha justificado desde todos los ángulos.

Cuando las personas me oyen hablar de la guerra y de la muerte; del sufrimiento y la podredumbre humana, cuando me escuchan hablar de peste, se alejan sigilosamente, como no queriendo oír, y se van lejos donde ya no puedan verme... y qué bueno, no sería sano para mí seguir en contacto con seres tales que, ante la necesidad ajena, cierran filas para fomentar la indiferencia con su silencio cómplice.

martes, 14 de julio de 2009

DësdË el extremO del no pensamientO

Cuando estoy de malas las letras se me estropean! me choca quedar en este estado de irracionalidad que me estropea las letras y las bota todas juntas en una esquina de la hoja... todas juntas y sin sentidos claros... palabras como: justicia, amor, despreciable, enojo, búsqueda, identificación y otredad, quedan echas una maraña ilegible en la que apenas se alcanza a percibir una mota de molestia y de confusión, cosas como: jduso,d akjsapoc,.s aoslkjfposk de pronto se levantan sobre mis escritos y los empañan con una nube de conceptos aún inexistentes e ilegibles para mí... Así todo por estos momentos... SUFICIENTE!

lunes, 13 de julio de 2009

Edén

¿Qué me dices de todo esto en que estamos?

¿Qué me dices del mundo que se empeña en girar siempre en la misma dirección? ¿De los modos y los usos de estos seres de barro y hueso? ¿Qué de la rapiña con que se codicia lo que no se puede poseer? ¿De esta necesidad de permanencia que permea la existencia del ser racional?

Qué innecesaria resulta para él la terminología finita, el verdadero concepto de belleza o la apreciación de lo diminuto y fascinante... que inútiles las voces ancestrales que promueven la armonía, los sonidos en medio del bosque que se razonan como inexistentes porque nadie los oye; el ave, el agua y la montaña ¿no son nadie ellos acaso?

¿Qué me dices de estos pobres seres ensimismados en sus problemas, que aprecian la cosificación del mundo como el ordinario transcurrir de los días? ¿Qué de estos falsos profetas que caminan por la tierra húmeda desperdigando palabras huecas e ideas carentes de sentido? ¿Qué de quienes matan, hurtan y apocan el espíritu mismo del todo? ¿Cómo se les muestra el valor de un sonido suave, de un color natural, de un aroma indescriptible?

Bastaría para el humano otro mundo habitable para dejarnos tranquilos; otro mundo en que todo obedezca de forma inmediata a sus pretensiones individuales, un lugar más grande, más excluyente de la escoria natural y de Dios. Un mundo sin Dios y sin ley en que todo flote a voluntad humana, entonces nosotros quedaríamos tranquilos y solos, abandonados en nuestra singularidad para proliferar nuestra propia expresión.

Bastaría que los hijos de los hombres fuesen borrados para que el alma de cada uno se uniese con el espíritu de Dios que flota sólo sobre las aguas y fuésemos, como en el Edén prohibido, un paraíso.

Terminología vulgar y términos confusOs

Hoy jugaba con la lengua, que no ella conmigo, en cuanto a terminologías complejas para explicar “algos” simples e hilarantes. Para denominar al acto mismo de la felación, que no es más que el juego de la pareja que se mira pícara, por las tardes pinceladas de cielos vivos, y se da gusto conociendo el recóndito espacio de las vergüenzas antiguas del otro.

Así, me puse a pensar en la estructura del lenguaje. En la búsqueda de la formalización, en el tabú, en el premio de los ojos cómplices. En el encriptamiento de las cosas para proteger a las mentes frágiles de las perversidades del lenguaje, no de la lengua: no es lo mismo. Repasé en mi psique los rostros externos de los sujetos trajeados de una academia lejana y católica por historia, que determinan, tras un escritorio, las palabras limpias y sanas para el mundo occidental, que, ignorante, acata toda tentativa de iniciativa privada y promueve las sanas costumbres. Me gustaría entonces agregar a estos sujetos un yugo grande sobre sus hombros, que les rememorara la cosmovisión lingüística de aquellos a quienes afectan con sus pretensiones divinas, que les lleve a pensar y repensar, una y otra vez, la libertad de expresión como aquel gusto por la vida misma.

Me sería bueno ahora ponerme a crear un diccionario novedoso que facilite el acceso a la lengua, que la vivifique; que dote de sentido aquellas palabras emblemáticas, que desempolve los viejos términos pero les dé una connotación tan nueva, que tenga que inventarse el uso para ella y que cree palabras de aromas y sentidos más que de sonidos y conceptos, que de esas ya tenemos muchas.

domingo, 12 de julio de 2009

Sólo pOr ser quien se Ës

Sólo el oceano pinta el tapete celeste de azul cielo y verde coraceo
Sólo el cielo dibújase en variantes coloridas jamás antes concebidas
Sólo la música se inventa así misma como expresión libre del viento
Solo, de soledad, el artista pinta al mundo con sus dedos desnudos
Solas las letras se crean así mismas por medio del insomnio
y sólo Dios sueña al hombre como tal,
sólo él le humaniza en su intento de diálogo
...
Pero el hombre... ¡Äh! el hombre sólo quiere ser pesado como el oro,
cuantificar su valor y pagar su cuota.

lunes, 6 de julio de 2009

Un lunes especial

He pasado mis días y noches soñando con un lunes especial y perpetuo. Un lunes de café que desaparezca toda reminicencia de la incertidumbre humana y reivindique a los oprimidos. Un lunes de hablar y decir todo aquello que tiene que decirse y de callarse por dentro y por fuera para aprender a escuchar.
He esperado lunes antagónicos en que no hayan dudas ni temores, en los que se levanten los caudillos y defiendan las causas justas que nos rodean. Lunes de besos largos y pausados, de abrazos llenos de sentido y miradas profundas.
Los martes, miercoles y jueves suelen traer consigo su propio afán, son completos y dotan de sentido al semanario. Los viernes son de libertad, de fiesta, de reunión con pinturas y pintores cultos... luego la pausa matinal de los sábados de gloria y los domingos circulares de cierre e inicio del todo. Luego entonces el lunes es siempre el momento oportuno para abrir y desempolvar las ilusiones y los sentimientos. Para llorar, cuando es necesario, y para disfrutar, como nunca y siempre, del mundo y sus contornOs.

Lunes de aroma, de grano y de cafË

Fábula premonitoria

ä un zorro triste

Éranse una vez, en una tierra distante a la nuestra, cuatro animales en un bosque. La serpiente, la hiena, la tortuga y el zorro eran amigos desde pequeños y habían logrado juntos viajes inmemoriales y aventuras de las que salieron adelante, contra viento y marea, sólo por que permanecieron unidos.

A menudo se reunían entre las piedras en que habitaba la hiena,para platicar aquellas cosas que les llenaban de orgullo y gracia. Una tarde de risas descubrieron que la tortuga no estaba y comenzaron a suponer la razón de su ausencia: La tortuga es muy lenta, dijo la hiena riendo jocosamente de la desventura de la lenta lenta tortuga ausente, La tortuga ha dejado de ser valiosa, dijo la serpiente, yo la he visto cuando está sola y su vida, fuera de nosotros, es pusilánime y vacía, el zorro entonces agregó; ha cambiado la tortuga, yo espero que venga. Otra de las tardes la serpiente faltó y entonces la hiena dijo a sus amigos: La serpiente habla siempre como si fuera excepcional, pero ahora, cuando se le necesita, no está. El zorro agregó: se supone que siempre está ocupada, que es muy importante y la tortuga rió con ellos de cómo hablaban de la serpiente.
Una de las tardes, en que el zorro iba a la reunión de sus amigos, encontró el camino cerrado y tomó una vereda alterna en medio del monte, el camino era más largo pero al menos le daría la oportunidad de sorprenderlos por la retaguardia cuando llegara... así que caminó un largo trecho sólo para verlos y conforme fue acercándose a las piedras pudo ver como sus amigos se reían de su ausencia, les escuchó decir que no era confiable alguien tan sigiloso como él, que le faltaba valor, que su pelaje era espantoso y que si no fuera por ellos sería inútil su existencia. Aquel zorro bajó las orejas y quedó triste, triste, tristísimo... pero no podía imaginar sus días sin aquellos inapreciables amigos y no sabía que hacer. Así que regresó a su cueva apesadumbrado y no quizo comer ni salir por tres días.
Al tercer día se presentó a la puerta de la cueva un pequeño gusano que le preguntó: ¿Qué tienes zorro? ¿por qué te veo triste desde hace días y no has querido comer ni salir? Lo que sucede, dijo el zorro, es que mis amigos han dicho que soy el peor zorro de todo el bosque y no se qué hacer. El gusano entonces suspiró de alivio y le respondió pausadamente: Querido zorro, en el bosque hay muchos animales y no debes sentirte mal por lo que unos pocos digan de tí... incluso si ellos dicen ser tus amigos. Siempre habrá nuevos animales, que quieran conocerte, por insignificantes que parezcan, dispuestos a decir la verdad y ser leales... "siempre debes empezar por ser honesto... el animal que habla del ausente... miente".
El zorro entonces salió de su cueva y comió junto al gusano una tarde, o dos o tres.