Imaginar, solo imaginar, que la coincidencia pudiese llevarme a donde me ha llevado me tiene inmovil, frente a los árboles cantantes.
Contemplo desde aqui, un rincón del mundo apartado del hombre, el concierto de silencio que las montañas sostienen y la danza interminable de las hojas secas llevadas por el viento.
Sueño, porque sueño tanto cuando veo todo con los ojos abiertos, que puedo habitar aqui, en esta cueva, sentada sobre la pelusa tejida de un sueter de lana, mientras escribo y cuento interminables relatos de tiempos inexistentes y mágicos para älguien, que vive en mis pupilas, en mis ojos y en mis manos.
Portami con te, che ti tengo con me!
No hay comentarios:
Publicar un comentario