viernes, 22 de enero de 2010

Salvación

¿De qué te salvas cuando vives para tí y para Dios? ¿Cuando deja de importarte el mundo: su hambre, su injusticia? Me preocupa la preocupación de mi mundo por las almas... que el enfoque sea el más allá, sin importar el más acá.
Supongo que son concepciones diversas del sentido de la vida, del imaginario colectivo, del humano; porque a mí me encanta el creador, amo la justicia divina (pues la nuestra es siempre parcial) y espero encontrar la forma de vivir de un modo diverso, pero cuando me hablan de mi salvación individual como premisa de vida, como única meta a seguir, como eje, me espanta imaginarme pregando sólo por mí. Olvidándome de todo lo que puedo dar y aprender de los otros, por miedo a perder algo que no puedo salvar por mi misma, porque ninguno puede garantizar su propia alma.
Jesucristo dijo: Quien quiera salvar su vida, la perderá... y el que la pierda, ese la ganará. Yo espero, cuandoo menos, darle un sentido a todo esto y perderme con convicción, persiguiendo mis ideales.

No hay comentarios: