
Cómo es que todo apunta hacia la guerra, hacia la muerte de los más para el engrandecimiento de los menos... a la destrucción, al egoísmo, al despojo. Que todo lo que somos, resumido en las historias viejas de glorias pasadas, nos lleve a la dominación del hombre por el hombre.; que nuestros encuentros con los dioses nos hayan incitado a la guerra; guiado a la montaña Armagedón... que nos haya dado la victoria.
¿Y los gritos de aquellos inocentes que fueron quemados? ¿De aquellos pacifistas que buscaban crear vida en medio de la mortandad, que en medio del día destruye? ¿Qué de los caidos?
Me pregunto ahora si es posible que los ojos pasen por las letras de la historia documentada sin llenarse de lágrimas, sin sentir el dolor de los menos y la pérdida de generaciones e historias completas, sin que el barbarismo de la humanidad nos vuelva a la misericordia y a la consciencia. Tanto se nos ha enseñado la lectura razonada de una historia barbárica, en la que el Dios de pacto, que guía al pueblo a la vida en comunidad y amor, es el mismo que le lleva a la batalla, que perdimos la capacidad de ver que nada tenía que ver una cosa con la otra. Me es más fácil ver al hombre hiriendo a diestra y a siniestra, por si solo, encontrando justificación a su mal en palabras difusas... revistiendo el dolor con mandatos supremos.
Luego entonces, habría que leernos con más criterio y con menos idealismo, con un poco de suerte, a la vuelta del tiempo que gira, seremos un poco más divinos.
Cuánta maldad y sangre esconde la victoria
1 comentario:
Con el paso de los años y las experiencias que llevo conmigo, aquella frase martillante de Hobbes resuena en mis oídos con renovados bríos: El hombre es el lobo del hombre. La realidad me golpea de frente el rostro y me reclama la presencia de un dios ausente, de un dios de olvido, de un relojero hermoso y preciso pero descuidado y distraído. El problema está en la libertad del hombre me dicen los teólogos, en la imperfección de la naturaleza humana. ¿Qué Dios puede ser llamado bondadoso si creó algo imperfecto en donde reside y se reúne el origen de toda la maldad? Prefiero dejarlo todo de principio en un Absoluto que se excluye en el anonimato y ser yo quien cargue por completo con los dolores de la existencia, que desde el más elemental acto de bondad hasta el más atroz terror humano no tienen más responsables que tú y yo.
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