Cuánto queda suelto bajo un silencio cobarde
Cuántas mujeres y niños son pisoteados por un sonido inexistente
Cuántos hombres mueren en prisión, cuantas reporteras son asesinadas
sin que sus voces hagan eco en la nada
sin que sus voces hagan eco en la nada
Las personas me oyen hablar de la guerra que viene y me preguntan estuprefactas:
¿Cuál guerra? ¿Se levantan los Zapatistas otra vez? ¿Acaso es Hugo Chávez? ¿El Peje hará otra manifestación? Los más acarician la cabeza de sus pequeños hijos y me miran molestos por decir cosas que nadie quiere oir... No confías en Jesús, él cubre tus necesidades, me dicen, caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra, mas a tí no llegarán. Seguramente que ignoran que Jesús irá conmigo cuando esto suceda, que no es el sujeto apático que habita en las iglesias, temeroso de que algo malo pueda sucederle; no es quien, ante la hambruna del mundo, se levanta para testificar el domingo que mientras todos sufren por la crisis él ha tenido y ha tenido en abundancia. Sujetos que ignoran que antes de ser divinizado Jesús fue un ser socialmente responsable, comprometido.
Se ha adoctrinado a la gente para ser felices en medio del miedo, para callar en medio del dolor, para sentir cierto placer al ver caer mil y diez mil, sin siquiera ser conmovidos. Se puede escuchar a Jesús Adrián cantar Ayer te ví y mentar la madre porque un retrasado aborda el colectivo... se ha aletargado la conciencia humana para imponer este nuevo régimen de porquería en el que lo único que importa eres TÚ mismo, y se le ha justificado desde todos los ángulos.
Cuando las personas me oyen hablar de la guerra y de la muerte; del sufrimiento y la podredumbre humana, cuando me escuchan hablar de peste, se alejan sigilosamente, como no queriendo oír, y se van lejos donde ya no puedan verme... y qué bueno, no sería sano para mí seguir en contacto con seres tales que, ante la necesidad ajena, cierran filas para fomentar la indiferencia con su silencio cómplice.
¿Cuál guerra? ¿Se levantan los Zapatistas otra vez? ¿Acaso es Hugo Chávez? ¿El Peje hará otra manifestación? Los más acarician la cabeza de sus pequeños hijos y me miran molestos por decir cosas que nadie quiere oir... No confías en Jesús, él cubre tus necesidades, me dicen, caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra, mas a tí no llegarán. Seguramente que ignoran que Jesús irá conmigo cuando esto suceda, que no es el sujeto apático que habita en las iglesias, temeroso de que algo malo pueda sucederle; no es quien, ante la hambruna del mundo, se levanta para testificar el domingo que mientras todos sufren por la crisis él ha tenido y ha tenido en abundancia. Sujetos que ignoran que antes de ser divinizado Jesús fue un ser socialmente responsable, comprometido.
Se ha adoctrinado a la gente para ser felices en medio del miedo, para callar en medio del dolor, para sentir cierto placer al ver caer mil y diez mil, sin siquiera ser conmovidos. Se puede escuchar a Jesús Adrián cantar Ayer te ví y mentar la madre porque un retrasado aborda el colectivo... se ha aletargado la conciencia humana para imponer este nuevo régimen de porquería en el que lo único que importa eres TÚ mismo, y se le ha justificado desde todos los ángulos.
Cuando las personas me oyen hablar de la guerra y de la muerte; del sufrimiento y la podredumbre humana, cuando me escuchan hablar de peste, se alejan sigilosamente, como no queriendo oír, y se van lejos donde ya no puedan verme... y qué bueno, no sería sano para mí seguir en contacto con seres tales que, ante la necesidad ajena, cierran filas para fomentar la indiferencia con su silencio cómplice.
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