jueves, 12 de marzo de 2009

Libertad

Vete de una vez, con tus ganas de vivir y ser feliz a otro lado.
Vete con tus convicciones y sueños a algún lugar lejano donde no pueda alcanzarte, donde no pueda ya más decir regresa.
Vete pronto que el tiempo es propicio para hacer y deshacer
a diestra y a siniestra.
Porque aún es posible que andemos un largo trecho sin tener que pensarnos a cada instante.


Vete hoy, luego de una larga estadía, y busca en el mundo basto lo que más te apetezca, ya no te pediré cinco minutos más, ni te guardaré en mis ojos...
Vete bien: de mis pensamientos y mis sueños; de los anhelos, esperanzas
y vidas paralelas compartidas en que rondas.
Yo te digo que te vayas para encontrar ahora la paz en la siesta de los lunes
y para encontrarte sólo luego de un mundo recorrido y pleno,
lleno de café y libros.
Para crearte y recrearte en personajes inverosímiles de forma inconsciente
y dejar que las cosas se sucedan como al tata cósmico le plazca.

Sólo vete caminando con la mochila al hombro y no retrocedas ni un paso,
yo iré en dirección opuesta por una vereda estrecha y desconocida,
no vaya a ser que me veas y te vea...
y comencemos a seguirnos los pasos en la tierra seca.


No hay comentarios: