lunes, 30 de marzo de 2020

Los dias de la cuarentena

En cuarentena se pone a quien esta enfermo, 
así aprendí quando era pequeña de mis padres.

 Ahora resulta que el mundo esta en cuarentena. Obligado a quedarse tranquilo, a esperar el tiempo necesario para curarse. A estar solo con sus acciones y su capacidad de reflexionar, porque los humanos se han siempre adjudicado tal posibilidad. 
     
Quince, treinta días... cuarenta días y cuarenta noches, como lo hiciera Noé en su arca llena de animales. Es este el tiempo que vivimos, el diluvio del siglo XXI.
     Encerrados en arcas individuales, poco herméticas, incapaces de tenernos al seguro, hemos dejado irremediablemente fuera del arca a todos los indigentes. Seres débiles, condenados a sucumbir en la tempesta. Nuestras leyes han monopolizado el uso de los bienes primarios, negando, a quien no puede pagar: el agua, la luz, la comida. El derecho a la dignidad y a la vida tiene un caro precio en un mundo enfermo. 
     Nuestra "arca" sanitaria fue proyectada como el Titanic, sin barcos salvavidas para todos. Cuando llegue la inundación, solo la primera clase podrá salvarse. Que cosa sucederá con todas aquellas millones de personas que no podrán meterse en salvo? Quien será el responsable de todas aquellas vidas que sucumbirán en la tempesta? Cierto no un virus, porque nuestros pasos nos han conducido a la categorizacion del mundo. A humanos de serie A, B... a humanos desechables, como el mundo. 

Recientemente vi una publicidad que reflexiona sobre el "numero aceptable" de perdidas humanas, causada por nuestra pésima gestión del planeta, y el numero aceptable es cero. Cada perdida por errores humanos, debería adolorarnos como cuando perdemos a un pariente amado. No somos acaso parte del mismo planeta? Miembros del mismo cuerpo?
     Ahora, mas que nunca, es el momento de ver a donde nos han conducido nuestros pasos, si nuestro caminar tiene una meta valida o si estamos errando a la deriva. Sobreviviendo sin un objetivo claro. 
Yo espero, anhelo, que toda esta tormenta, este diluvio planetario, nos enseñe que el mundo que el uomo sapiens ha construido necesita de un cambio radical, en el que la economia persiga el unico objetivo de dar a cada individuo del planeta la ocasión de vivir con dignidad. 
Que esta tempesta cambie profundamente nuestra visión del mundo; que toque nuestras raíces y las transforme. De seguro ha tocado las mías. 

2 comentarios:

ermagueza dijo...

Cierto, "sin barcos salvavidas para todos". Podremos superar algún día las desigualdades?

Unknown dijo...

Tiempos de grandes reflexiones como la tuya Nina, te leo y la comparto, solo deseo que cuando esto concluya seamos más solidarios,más empáticos y que algo hallamos aprendido.