sábado, 20 de febrero de 2010

Libertad de expresión

*Limitada a las primeras diez palabras emitidas por conversación...

Vivimos en el tiempo del "cambio", de la reconstrucción del imaginario colectivo, de la "memoria histórica", que no ha sido más que utopía; el tiempo de la revalorización de la mujer en su roll social, de los sueños que pueden ser reales y las realidades que parecen sueños. Del sueño americano, que sólo refiere a Estados Unidos, del sueño europeo, que sólo refiere a los paises del norte, del sueño suizo, que sólo compete a los suizos. En fin, vivimos en la época de la gran depresión económica... tiempo en que suenan las palabras: recesión, remesas, pandemia y crisis como el lenguaje cotidiano de los entendidos.
Vivimos en pleno siglo XXI, cuando los reyes son personajes de pacotilla, los presidentes son empresarios y los empresarios son los dueños de la tierra. En el que la protesta es un recurso maldito y la pobreza está criminalizada. Porque es un delito ser pobre en un pais cuya deuda externa supera los 75 millones de dólares. En un mundo que publica en Forbes los rostros de los hombres más ricos del orbe, sin importar si la forma en la que ellos se han enriquecido es responsable de la miseria y desgracia de otros.. tiempo de personas famosas que incursionan en el narcotráfico, de políticos que olvidan lo que dicen al pueblo para ganar minorías pudientes, de personas que no escuchan y no leen, porque es el único medio que tienen para vivir... porque piensan que no pensar es siempre más saludable y cómodo. Personas condenadas a sufrir los abusos de los opresores a cambio del estatismo, opresores dispuestos a seguir saqueando a diestra y a siniestra... un mundo de "yo no tengo la culpa de..." donde la libre expresión es igual a la libre acción, a la libre no acción... a la libre impunidad... libre expresión como máxima declaración de rapiña, colectiva y particular, jamás concebida.

Mi abuelo, un viejo gringo, me decía que debo estar feliz por no haber nacido en los tiempos de la guerra, en los tiempos en que se perseguía y obligaba a las personas, donde cualquiera mataba a cualquiera a plena luz del día. Donde las mujeres tenían que ser poseidas por un hombre para tener valor...Que aunque no lo vea los tiempos van mejorando, que el progreso, que la lengua... que el mundo debería ser gringo para estar mejor. Que agradezca la libre expresión que ahora me permite decir todas estas falasias sin que se me apedree...
No obstante trato de imaginar un mundo más accesible en el que los derechos humanos no sean una palabra escrita en las paredes, donde las personas puedan vivir con dignidad y las opciones de los individuos sean en realidad elecciones válidas que hagan un cambio sustancial en el mundo que les rodea.
Opto por la libre expresión, si... pero la libre expresión viva, la que modifica su entorno, la que mueve el piso y el cielo que le rodea cuando es enunciada.

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