sábado, 6 de junio de 2009

El recuerdO de un simiÖ

Veo en los ojos de ciudad un escape del mundo. Una realidad alterna y paralela en que los posibles narrativos, vulgares y románticos tienen su debido final feliz... todos los finales deberían ser felices, luego entonces la felicidad se entendería como el propósito último de algo acabado, bueno o malo; no obstante no todos los finales son felices, ni finales, porque una cosa siempre sucede a la otra y lo que termina en un punto se constituye en el inicio de otro de igual o mayor magnitud, como en las definiciones físicas. El caso es que hoy recordé finales, comienzos e intermedios y me puse de pronto a pensar en verde, en vidas complicadas y aturdidas que encuentran sentido en bailes secretos que repiten balaralam al compás de una canción.
Me encuentro tarareando en mi cabeza A tu vueltal, de Fer y pienso en los abismos, los visitantes y los encuentros que sólo tienen su lugar en canciones y mundos trovísticos idealistas.

1 comentario:

Trovator dijo...

Recuerdos y recuentos... ciertamente no hay nada mejor que un final feliz para cada cosa que vayamos a emprender...

Dejo la puerta abierta para que nunca dejes de entrar.

Un abrazo!